Cuando me escribiste que nos viéramos yo lo sentí como un mensaje de quien necesita conversar imperiosamente. Y es que para mi esta volviéndose necesario hablar contigo, pero cómo te hablo si me pareces tan esquivo, tan hábil para lograr que en cada interacción me inhiba. Mi analista me marcó que me mantengo en dinámicas y relaciones que me inhiben, en las que me quedo callado guardando lo que me pasa; me pasó antes y me sigue pasando ahora. Pero bueno, pasó que nos vimos y no conversamos, por alguna razón queremos vernos pero en compañía de otros, y cuando estamos con otros yo siento que tú me miras a mi, y que no miras tanto a otros como lo haces conmigo. Hablas y la historia me la cuentas a mi, ¿por qué haces eso? Pones tu atención sobre mi como si algo te pasara conmigo, y si algo te pasa porqué no haces nada. Por qué no haces nada Lucas. Nos vimos y no conversamos, y sigue pasando que no conversamos de lo que yo quiero conversar. Te quise dar un beso pero eso no ocurrió, y me siento expuesto en una intención y deseo, y quiero también aclarar que no fue una idea aislada sino que he querido besarte otras veces, no fue el momento ni las sustancias, sino mis ganas contigo.
Yo creo que si me dices que a ti no te pasa nada yo no lo voy a poder soportar, y por eso no estoy conversando contigo.