miércoles, 31 de diciembre de 2014

Chao 2014

Este año me di cuenta de algo que me da mucha pena, y es que no sé cómo voy a poder decirle a la gente cosas cuando sea psicólogo si no me puedo decir cosas ni a mí. Parece tan fácil escuchar una historia, desmenuzar y analizar las aristas del caso y esbozar posibles perspectivas para entender y decir "te entiendo" y recomendar alguno que otro ejercicio; pero es tan difícil escuchar las perspectivas, entender realmente y llevar a la práctica lo que te dicen (o lo que sabes) que te va a ayudar, es tan difícil.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Siempre es bueno preveer

Así que te escribo todo esto con la esperanza de que nunca sea necesario que te acuerdes de estas cosas en un futuro si tú y yo no estamos juntos nunca más, pero también con la certeza de que si ese día llegase, en algún momento te acordarás de estas palabras.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Había un muchacho, un muchacho muy extraño y encantador. Dicen que viajó muy lejos, muy lejos, por tierra y por mar. Era un poco tímido y de mirada triste, pero muy sabio… era él. Y entonces un día, un día mágico se cruzó en mi camino y mientras hablaba de muchas cosas, de reyes y de tontos, esto es lo que me dijo: «uno aprende que lo más importante en la vida es simplemente amar y que te amen de vuelta.»

martes, 16 de diciembre de 2014

Pena, pena, pena, pena, pena, pena y pena

Esta es la historia de un niño llamado Ignacio, al que la pena no lo dejaba vivir tranquilo, porque su cabeza tendía, por una extraña razón, a perseverar en las imágenes que lo ponían triste, provocándole un extraño y desconocido mal, el cual lo hacía poder sentir sólo una emoción: Pena. Lo curioso era que, aunque quisiera, no podía salirse de lo azul; sus ojos se ponían azules, su cara se ponía azul, sus pensamientos se ponían azules y su corazón se detenía de momentos y también se ponía azul. Lo conmovedor de esta historia es que Ignacio siempre buscó una cura para su rara condición, pero hace un tiempo dejó de intentar curarse porque ya no le importaba ser así, pues se había acostumbrado. Ahora en cambio todo le parece azul, se siente ahogado en (según sus propias palabras) "un mar gigante, que viene desde la izquierda siempre, como si fuera del pasado, como un miedo regresivo".
Pena, pena, pena, pena, pena, pena, pena, pena y pena.

domingo, 7 de diciembre de 2014

¿Dónde está lo que yo busco de? ¿a dónde es? A nadie espero acá. Esta noche está donde tendría que, vamos a algún lugar, cualquiera vengo a hacer. Te digo ir, vamos a atravesar, y descubrir haciendo aparecer. Esta noche está donde tendría que. Vamos a aparecer y de nuevo repetir. Un dos tres, te sigo donde estés, ¿a dónde vas? contigo quiero andar. Esta noche está donde tendría que. Vamos a algún lugar, cualquiera vengo a hacer.

7 de diciembre

Me preocupa no saber controlar mi angustia y mi necesidad impulsiva. También me preocupa estar tan preocupado de mí, de cómo me siento, de qué es lo que me molesta y por qué me preocupo tanto, dejando de lado todo lo que significas para mí. También me preocupa qué pasa en este preciso momento, durante estos días. Algunas veces pongo mi persona por sobre todo y se me olvida que lo nuestro es algo de los dos.
Esta semana he tenido un poco de miedo, muchas preocupaciones, muchos vaivenes de sentimientos y muchas ganas de llorar. Me quiero bajar un rato de la montaña rusa, nunca me han gustado los altos y bajos.

viernes, 21 de noviembre de 2014

No sabía que llegaría el día

En un intento por reunir las mejores escenas hasta ahora, me detuve a pensar un poco en el estado de las cosas. En un comienzo me di cuenta que debería estar contento porque, si pienso bien, estoy justo donde quería estar cuando era más chico y pensaba en qué iba a ser de mí cuando fuera más grande. Sin embargo, en este ejercicio -demasiado común-, me llamó la atención que ese diagnóstico no reverberaba en la totalidad de mi experiencia, ya que, a pesar de ser positivo, no tenía un correlato en las emociones. Lamentablemente, no logré dilucidar del todo el porqué de los sentimientos contradictorios y ambivalentes, aunque algunas ideas surgieron y se quedaron dando vueltas en el aire de noviembre. No sé cuándo me desinteresé por estos días, pero ya desde hace algunas versiones que no quiero como antes la llegada de noviembre, quizás porque ya no pasa lo que pasaba antes, porque este mes está contaminado con algunas cosas o porque sé que es mejor no pensar en "qué sería si". También porque en la medida en que uno crece se da cuenta que los pensamientos se ponen a prueba, con resultados cada vez más refutadores e insatisfactorios, No me había imaginado que pudiera ser posible acostumbrarse a no recibir, a no preocuparse, a no sentir, a no mirar.Ahora sólo pienso que veintiuno no es más que tres por siete o que treinta menos nueve. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

José Enrique Núñez Orozco

"Yo me acuerdo que una vez me encontré cinco pesos. Iba saliendo pa' fuera del conventillo donde vivíamos y en esa parte donde pasaban las vías de los tranvías me encontré cinco pesos. En ese tiempo eran unos billetes del porte de los de luca de ahora, salía Bernardo O'Higgins. Lo recogí y se lo pasé a la mamá Albina, se puso tan contenta la vieja."

viernes, 7 de noviembre de 2014

Hay que reconocer

Esa sensación la tienes tú también, no sé qué pensar, no sé si me hace bien. Tú tal vez, yo tal vez, tú quizás. Ya no me hace bien, no quiero continuar.

viernes, 31 de octubre de 2014

1 de noviembre

Cuando uno va caminando por la calle, en general, no tiene conciencia de que va caminando por la calle, como si uno olvidara (o no tuviera conciencia) de que fuera uno mismo, pero uno mismo en serio, en sí mismo, uno. Pero la sensación cambia cuando uno pasa por al lado de una ventana o espejo y mira su reflejo y ve a alguien. Uno se ve a uno mismo, uno se ve a sí mismo; entonces, uno deja de caminar así como así y comienza a caminar como caminaría uno mismo. Porque cuando uno se mira al espejo no se mira así como así, se mira como piensa que es uno mismo. Es rara la cuestión, pero en serio uno cambia. Lo homologo a cuando uno adopta cierta actitud -distinta de la normal- cuando sabe que alguien lo está mirando. Yo creo que hay una diferencia sustancial entre quien uno es y quien uno cree que es. Es bien penca en verdad, porque yo creo que ambas ideas son indisociables, entre ellas hay un límite más teórico que práctico/pragmático. Pero bueno, suponiendo que existe tal diferencia, igual es difícil reconocerla. Cuando uno se mira al espejo, ve algo en sí mismo de lo cual generalmente no es conciente, uno se ve a sí mismo.

domingo, 19 de octubre de 2014

jueves, 16 de octubre de 2014

Proyecciones a nivel de ideas

Si bien esta semana todavía no termina, ya hasta hoy han surgido diferentes ideas sobre un mismo punto. Cronológicamente, la primera que habló fue la psicóloga, cuando me dijo que mis miedos los tenía que trabajar a nivel de ideas, lo que quería decir que tenía buscar, más que en el origen de las ideas, en si éstas se sostienen o no. Podría especular sobre la procedencia de las ideas, pero nunca llegaría a saber realmente qué es lo que las provocó. Sin embargo, si comienzo a pensar en diferentes hechos y ver si éstos sostienen o refutan a las ideas, entonces sí estaré trabajando con una base empírica más sólida. El problema es que nunca he sido de la corriente empirista, así que me cuesta trabajo adoptar tal estrategia. Luego vino el profesor de pruebas proyectivas, cuando dijo que "todo es proyección". Yo al principio no entendí la idea y luego de varias explicaciones, logré entenderlo. Quizás es verdad, quiero convencerme de que él está equivocado pero ¿cómo va a estar tan mal? Ayer el Gabriel me dijo que la confianza para él tenía que ver con ser capaz de no saber y a la vez tener la certeza de que lo que no sé no conlleva nada malo o negativo. Eso se podría entender como que alguien no está haciendo nada que tú no quieras porque, a pesar de no saber, confías en ese desconocimiento. Por el contrario, cuando uno sabe todo, entonces no está confiando nada, porque tiene los datos a su disposición, es cosa de ser básicamente lógico y mirar objetivamente para decir sí o no. En el fondo confiar es cerrar mis ojos y no mirar pero no porque no quiera, sino porque no lo necesito.  
Nunca he podido responderme si prefiero saber o no saber. A veces me gustaría saber todo para poder tener control de las cosas, pero luego pienso que no es muy realista pretender dominar todo, y que la certeza te obliga a ciertas cosas, como a la determinación. En cambio el desconocimiento permite ciertos grados de libertad para diferentes cosas, como actuar o pensar. El problema es que esa libertad de pensar a veces genera ideas espontáneas que, si bien sustraen elementos de la realidad, operan con cierta abstracción interior. Además, no saber me genera muchas dudas sobre muchas cosas, y la imaginación (un poco distorsionada y desintegrada) no me beneficia en nada. ¿Qué pasa si, por mis ganas de saber, sé algo que no hubiese querido saber? Me gustaría poder hacer lo que dijo el profe y disociar conexiones erradas y establecer unas nuevas, no sé como se hace eso sí, pero lo voy a intentar.

domingo, 12 de octubre de 2014

Supongamos que sí

Si tuviera que decir algo sobre mí, diría que tengo una memoria extraña y selectiva: recuerdo las cosas que no debería recordar y, en cambio, nunca retengo las cosas que debería. Digo lo que digo porque -aunque crea y quiera que no- las estadísticas dicen que va a llegar el día en el que recuerde todas esas cosas que no debería recordar, las diré y será una bomba de cosas reprimidas en la memoria (aunque ni tanto). Entre las chispas de la incontinencia verbal propia del estado crepuscular del momento diré que me mentiste, con -según tú- buenas intenciones, a pesar de saber lo que yo pensaba al respecto. Aludiré a las tantas cosas de las que me acuerde para reafirmar y sostener lo que diga, dando lujo de detalles para que no haya espacio para la duda, y suprimiré toda mi expresividad emocional (aunque esto todavía no lo tengo decidido). Recordaré que sí te gustaba y que ese no era mi nombre, recordaré que no sabían de mi existencia y algunas cosas más.
Pero las estadísticas todavía no recaen sobre mí en tanto caso, así que para qué voy a ponerme en suposiciones que, en realidad, prefiero que nunca pasen. 

viernes, 10 de octubre de 2014

Cuándo va a ser el día en que las cosas sean diferentes?

Cuando me pongo a ver y a pensar cosas que no quiero, me pongo así, me enojo, me taimo, me da pena, me da rabia, me dan ganas de que esto se acabe y de que nunca hubiese pasado, me dan ganas de mandar todo a la cresta, de decir unas cuantas cosas al aire y de que no me importe nada. Pero como sí me importa todo, me quedo callado.
PD: esto es sólo un momento de recaída, luego vuelve la remisión y todo a la normalidad.
“La creación parece salir de la imperfección, parece salir de un esfuerzo y frustración, y de aquí es de donde creo que salió el lenguaje. Es decir, salió de nuestro deseo de superar el aislamiento y para tener algún tipo de conexión entre nosotros. Tenía que ser sencillo cuando sólo era sobrevivencia, como “agua”, encontramos un sonido para ello, “tigre feroz detrás de ti”, encontramos un sonido para eso. Pero, cuando realmente se vuelve interesante, pienso yo, es cuando usamos el mismo sistema de símbolos para comunicar las cosas abstractas e intangibles que estamos experimentando. ¿Qué hay con la frustración? ¿qué es? ¿Coraje o amor? Cuando digo “amor”, entonces el sonido sale de mi boca y llega al oído de un tercero y viaja por este conducto bizantino en el cerebro, a través de sus recuerdos de amor o falta de amor, registran lo que digo y dicen que sí entendieron pero ¿cómo sé que entendieron? porque las palabras son inertes, sólo son símbolos que están muertos, y ¿sabes? estoy segura que mucha de nuestra experiencia es intangible, mucho de lo que percibimos no puede expresarse, es indecible, y sin embargo, cuando nos comunicamos entre nosotros y cuando sentimos haber conectado, pensamos que nos entendieron, yo creo que sentimos una comunión casi espiritual, y ese sentimiento puede ser transitorio pero creo que vivimos para ello.”

lunes, 29 de septiembre de 2014

Los días no son así


Hace algunos días ando con una baja de ánimo generalizada, expresada mayormente en faltas constantes a clases, pérdida del interés y la motivación en algunos aspectos, aumento en la cantidad de horas de dormir y mucha dificultad para despertar en las mañanas, o en las tardes. Todo lo contrario a lo que pasa en la noche, en donde despierto fácilmente, transpirando, asustado, helado, acalorado, adolorido, fatigado, desconcertado, en un lugar que ya no parece ser el mío, con las preguntas que ya no tenía, acostado en un lugar que no me gusta, soñando lo que ya no quiero. Mi sueño está perturbado, inconstante y poco reponedor. Algunos días me acompaña una irascibilidad nada habitual, ya que ante las cosas más insignificantes me molesto y me irrito y me desestabilizo y ya no quiero nada. Mi pieza es más llamativa que la universidad, estar acostado es mucho mejor que salir.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Días verdes y celestes

Comencé a recordar unos momentos que viví hace no mucho tiempo, en un día que era verde y celeste, cuando sentí eternidad, esa sensación de haber nacido para vivir momentos como esos.
Yo estaba medio inquieto, mirando para todos lados y acomodándome porque no quería que se notara mi extrañeza, porque antes habían pasado algunas cosas, pero en realidad estaba demasiado tranquilo y seguro, además de muy muy feliz. Yo tenía la certeza de que ese momento lo guardaríamos los dos.

martes, 16 de septiembre de 2014

16 de septiembre, 2014

Cada cosa nueva que sabemos no es solamente algo más que se agrega al espectro conocido, sino que además comprende consigo una traición a las imágenes preconcebidas, un rompimiento de una idea que, en el preciso instante en el que uno conoce, se hace caduco y ya no sirve más para explicar el presente. Me parece que cierto tipo de dificultades se producen porque hay una disonancia entre lo que pensábamos y lo que pensamos luego de saber más; a veces entremedio hay mucha resistencia a la aceptación, a ese cambio implicado, pero lo cierto es que las mentes flexibles son las que sobreviven, porque la rigidez está condenada a la extinción. Donde antes uno creía tener certezas, hoy encuentra ambigüedades. Si lo que antes fue cierto ya no lo es, ¿de qué sirve conocer si existe la posibilidad de que se convierta en algo inútil en unos momentos después? Lo correcto, para mí, es usar lo que se sabe para sobrellevar estos días, aunque esas cosas "desechadas" que sabíamos sobre el ahora queden cuestionando o inquiriendo la veracidad de las nuevas concepciones.

martes, 9 de septiembre de 2014

Porlaconchetumareoh


Me da pena mirar el calendario. darme cuenta de las fechas y ver que esta semana es la única semana libre que tendré en mucho tiempo, me da pena no poder aprovecharla como quiero, me da pena pensar que van a pasar como tres meses y ahí recién voy a tener la posibilidad real de hacer lo que yo quiera, porque ahora no se puede y no se puede y punto.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ahora venis con hueás

"Eras un cabro chico leso, inseguro, agradable, de buen corazón. A veces ni tú sabías lo que hacías o porqué lo hacías, y eras muy inseguro. Eres bien especial, porque eres distinto, yo creo que ni tú te entiendes. No aprendas a vivir con la inseguridad, supérala. Tú eres un hueón bacán, nadie puede hacerte sentir inferior, tu cabeza y tu corazón son lejos mejor que el de muchos, y ya con eso eres grande. No te atormentes por hueás. Eres bien significativos."

viernes, 5 de septiembre de 2014

Siempre eres tú

Qué violenta forma de recordar tienes, qué violenta la forma de vivir que tienes, de vivirme. Qué agresiva tu forma de seguir adelante, de olvidar y de haberme querido. No lo entiendo, así que por favor explícame que no entiendo. Qué ambivalente tu forma de expresarte, de escindir tu amor, destruyéndome y reconstruyéndome una y otra vez; la forma como escribes, tus susurros de cariño al oído y tus memorias a los cuatro vientos. ¿Cuáles son esas formas? Piensa un poco en mi, no te cuesta nada.

domingo, 31 de agosto de 2014

Esto se trata de que, tú siento un círculo y yo un triángulo, podamos ser, tú círculo y yo triángulo, y no dos polígonos cambiando constantemente nuestros vértices y nuestras aristas.

domingo, 24 de agosto de 2014

Mucho peso encima

No me puedo quedar dormido así, con gotas de la lluvia de mi pieza disolviéndose en mis ojos. Pena. No puedo dormir si cuando cierro los ojos se me viene un temblor en la cabeza que no me deja tranquilo. No puedo dormir estando aquí, con mi cabeza en mi extremo septentrional, y mi corazón con inquietudes nocturnas. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Intento fallido

Después de hablar, de dejar a un lado las letras, no queda nada. Aparece el silencio, y junto con él aparezco yo. La existencia se olvida, el ser entre tanto ruido no se hace consciente; pero en la soledad, en la tranquilidad, en el silencio, uno se da cuenta que está ahí, o aquí, existiendo de una forma inexplicable, incomprensible pero incuestionable. Uno no está caminando, uno es en el caminar; asimismo es en las palabras, no las escribe, se producen en y a través de la escritura. No existimos, somos en la existencia.

domingo, 10 de agosto de 2014

Helá en la Costanera

Este último tiempo he sentido que todas las cosas son importantes, algo así como momentos que uno sabe que se convertirán en recuerdos constituyentes y significativos para la vida del futuro. Nada tiene que ser olvidado, no quiero dejar de vivir y experienciar. Sin embargo, y en contra de mis deseos, no puedo retener nada, incluso si lo intento no lo logro, porque el tiempo es inmaterial, es una invención abstracta que surge por la necesidad del hombre de darle orden a los hechos. Pero, en general, la vida es desordenada, uno no recuerda cronológicamente, uno recuerda en razón de su interior. No quiero que mis momentos actuales se reduzcan a recuerdos que intentan reproducir una realidad que ya no es, sin sustancialidad.
Esta sensación se ha vuelto un miedo constante. Nunca entrego lo que quiero y las cosas generalmente están saliendo mal. Si fuera capaz de transmitir mejor las cosas, si pudiera decirte lo que le digo a los demás sobre mi interior, sobre mi cabeza, de seguro la situación sería diferente. La existencia me da pena, me da tristeza, no la entiendo y estar consciente de ella me agobia en extremo. Pienso que la muerte es la contradicción más grande de la vida, llegando al punto de convertirla en un absurdo.
Siento que cada día que pasa es una parte de mi subjetividad que se pierde y que se quedará, quizás, en un vaivén incesante en el aire, o enterrado en la tierra, no sé, si quiera eso sé con certeza.

FE DE ERRATAS:
- No sé si la palabra experienciar existe, parece que no, pero la puse en lugar de "experimentar" porque creo que esta última tiene una connotación diferente.
- Ésto no fue lo único que escribí esta noche, pero hay cosas que es mejor dejarlas escritas en cualquier parte, quizás para olvidarlas, quizás para no mostrarte algunas cosas.

domingo, 27 de julio de 2014

Con el corazón en la cabeza

Luego de estos días, hoy me voy a dormir convencido de que uno no se logra conocer bien a sí mismo hasta que se sorprende en una situación nunca antes pensada (por ejemplo, viajando un día entero a través de la nada para llegar a tu todo), haciendo algo arriesgado para sí, con determinación y miedo, con más que miedo, con terror, obviando cualquier cosa, obviando esos miedos, obviándose a sí mismo, a todos. Uno no sabe bien su forma de ser hasta que desvaría en la casualidad, lo repentino y lo - aparentemente- inesperado. Uno no se conoce en plenitud hasta que se envuelve en pensamientos que te desbordan y te superan y te desestabilizan hasta llevarte a un estado en donde todo lo anterior no importa, porque te sientes bien.

jueves, 24 de julio de 2014

Plagio

Lástima, eso sienten de quien ve todo oscuro, lastima de su mundo, de la soledad y penuria que ve en todo, de una alegría que en su cara no habita Al revés ¡Envidia! envidia deberían sentir, cuando viva tan solo un momento, felicidad fugaz condensada en un suspiro, ese momento será más preciado que la existencia entera, como bocanada de aire en constante ahogo. Su verdad será tal hermosura que su emoción no puede razonar, y con convicción se hundirá si con ello se puede comenzar y terminar de vivir nuevamente ese segundo, antes que esa lágrima vaya a dar al océano. La lástima va para quienes lloran día tras día, pero no se dan cuenta que lo hacen bajo el mar. Valoran en nombre del buen vivir, esos suspiros que en lo cotidiano de un bostezo no se distinguen.

viernes, 11 de julio de 2014

Te juro que las cosas fueron así

Claudio :"Me gusta esa hueá". Jajajaja. En la otra mesa cantan "vivir así es morir de amor" y nosotros hablando de la Norma y pensando sobre cómo sería compartir un culión. Y mi hermano recordando su amor pasado. Jorge te extraño mucho. La Paula dice que el Claudio hueón es tan flaite rico rehabilitado. El caballero dice no no no no, no son iguales. La amistáh. Las colombianas cada vez más pasan por acá. La guitarra culiá desagradable. Hueón el pito como el pico, ¿quísaweá? Verdad que el Richard es modelo. Es que no puedes ser tan celoso hueón, bueno sí pero no te rías que hasta a mí me da risa. Hueón es que este hueón del Seba me patió por acá pos hueón, soy una mierda, ni pa' eso. Los hueones están tillile prendíos. Naty hueón, la buena naty. Estoy de vacaciones. Loca te volviste looca. Puta tu práctica culiá oh. Los bares de Valparaíso deberían ser así, porque eso me imaginaba yo cuando fui. El Jorge quiere que vayamos de nuevo, y yo corazón corazón. La escalera es la raja. Están hablando con una niña, ¿qué onda onda con su amigo? Estoy apretando los dientes. ¿Cómo chucha nos vamos a ir? Pa'l hoyo, esa hueá gigante es la luna? Vamos corriendo no puedo parar de reír. ¿Qué chucha me pasa, estoy tan mal? Esa hueá no era "verde". Está terrible frío hielo en las caras. En el Norte no pasa nada de esto. Estatuas. Con el Jorge no hemos ido al Parque de las Esculturas. Sale caleta, quiero dormir y somos de la Vuelta Cachencho. Con la luz apagada es mejor, que duelen los ojos. Pasamos por ahí y no paro de pensar que la embarré. Contigo me siento real, y como bien, no lo puedo explicar. Es tan penca esta hueá oh. Quiero puro hacer pipi. Las discos, me acuerdo cuando fuimos a la disco y me dio un beso el guachito. ¿Qué pensará el taxista de las cosas que escucha acá? Eso deberían hacer, un libro de esto, sería la raja. Uno es el hermano mayor y el otro es el hermano menor. La mea fase amiga. Jajajaja el Jorge que chucha pensará, que a veces me paso pa hueón, cómo le digo "mis celos"? hahaha. Taxi, un beso, chao. No hay atrás nada de paso atrás. La música siempre presente. En verdad nadie sabe lo que siente. ¿Qué hueá quiere que le abran?, que se pase por la reja el culiao que andaba robando en La Victoria. Mi tío Pancho hueón, puta que es car'e raja y pesao el hueón. Mira, cuando estís solo acuérdate de esta hueá hueón, te vas a reír. Hay un bufón que golpea mi puerta, le abro y se esconde.

miércoles, 9 de julio de 2014

Pucha pucha pucha pucha oh

Se terminó el semestre, pasé todo y tengo un poco más de dos semanas de vacaciones. Lo anterior es bueno y malo por varias razones. Lamentablemente, en estos días no podré hacer lo que quería, no podré gastar el tiempo como corresponde así que voy a tener que tomar puras segundas opciones. Además, estuve pensando en que si estas últimas semanas me quemaba la sangre pensando y pensando cosas-poco-agradables, ahora que tengo todo el tiempo del mundo, ¿qué cresta va a pasar conmigo? Para mi problema existencial-emocional tengo una posible solución: dormir y despertar, comer y luego volver a dormir, y así sucesivamente hasta que llegue Agosto y con él un poco de tranquilidad. La solución alternativa puede ser: aprovechar el tiempo pensando y pensando en la buena forma de las cosas y las palabras correctas en la justa medida, con una prórroga de confianza y un poco de tranquilidad auto-impuesta.

"Amigo, las cosas no se van a solucionar si te dai vuelta siempre en lo mismo, los problemas están en tu cabeza porque tenís problemas personales contigo mismo, cuando podai solucionarte y desenrollarte de todos tus atados, vai a poder estar más tranquilo. No te digo que estís hueviando, porque yo sé lo que te cuesta la situación y que no quieres que te vuelvan a pasar las cosas que tú cachai, así que como amigo te digo que mejor no digai nada, piensa harto que, aunque no parezca, la cabeza no se quema por pensar, y guárdate las cosas si sentís que no van a generar nada bueno. Eso, no seai ahueonao."

domingo, 6 de julio de 2014

Todas son diferentes ideas pero de lo mismo

Entre ayer y hoy se juntaron muchas preguntas tontas, con imágenes un poco agresivas o chocantes. Otro "Lucas, ¿cómo has estado?" y me muero.
Hoy día me puse a caminar con el objetivo de tener un plan de contingencia frente a lo que acaece, y llegué a mi casa sin tener ninguna idea de qué hacer. Ahora me voy a quedar dormido sin ningún plan, pero con harto de lo que yo quería.

P.D.: A veces me gustaría que todos habláramos legorréiamente, con nuestros monólogos internos y soliloquios, para que supiéramos cómo son los pensamientos nuestros en realidad, sin ese orden que les damos cuando hablamos, así tal cual están en la cabeza.

jueves, 3 de julio de 2014

A la Vale le dije

¿Qué me pasa? La susceptibilidad está llegando a donde no pensé que podía, ahora una palabra basta para que el proceso interior comience y no pare hasta que, por fuerza de voluntad, me diga cien veces a mí mismo que todo es una estupidez, una pérdida de tiempo. Un nombre, una imagen, y mi mundo se destruye, y mi esfuerzo se torna vano. Ya no sé qué hacer.

sábado, 28 de junio de 2014

Últimos días de hueveo asqueroso

Me siento tan cansado, los días están pasando lentamente y se siente bastante. Ya estoy agotado de estudiar tanto, los profes se ponen de acuerdo para ponernos la mitad de las evaluaciones del semestre en la última semana. Puedo dormir hasta las tres de la tarde los fines de semana y sigo cansado, sin ganas de levantarme ni hacer nada. Quiero quedarme hasta tarde escribiendo, pero no informes ni ninguna mierda para la u, quiero ver películas, quiero terminar el libro que leía en el metro y que dejé de leer porque no me motivaba abrirlo, quiero terminar ese libro para comenzar otros, tengo dos o tres que quiero leer desde semanas. Quiero que se acabe el semestre, irme a un solo examen y comenzar las vacaciones. Quiero tener tiempo para pensar y para perderme entre las dudas que tengo, para resolverme un poco y aliviarme, aunque durante estas semanas ni para preocuparme he tenido tiempo (o ganas). Quiero pensar en las cosas que me hacen bajonearme para luego darme cuenta que hay que puro esperar, quiero cachar la mejor forma para no volver a caer, para que nada me pase la cuenta, para que las ganas repentinas de carretear para distraerme no se transformen en un cagaso del que me pueda arrepentir. Quiero pasar neuro y quiero tener psiquiatría, pero antes quiero descansar, dormir harto y soñar (porque desde hace un par de semanas que no he soñado nada). Quiero que pasen los meses rápido, quiero que las vacaciones sean eternas. Quiero reivindicar mi mal comportamiento, siendo un mejor yo. Quiero dejar de extrañar, para disfrutar lo que extraño y recordar porqué lo hago, para luego entristecerme y volver a extrañar.

domingo, 22 de junio de 2014

20 de junio

Lo que más pena me da es que después pasa el tiempo y uno se arrepiente de estas cosas.

domingo, 1 de junio de 2014

Hipotéticamente

Ayer estaba pensando que el mundo no hay sucesos inesperados, que en la vida no pasan cosas que quiebran el curso natural ni la continuidad normal de todo. Existe causalidad y existe correlación, hay pocas cosas que quedan al azar. Por ejemplo, un terremoto es producto de la acumulación de energía en las placas tectónicas o por la liberación de energía de los volcanes; los meteoritos tienen una órbita y llegan a la tierra, impactan y acaban con todo, nos destruyen, pero no aparecen espontáneamente. Así muchas cosas, como la Maca, que estaba sentada en el dentista el otro día justo cuando yo necesitaba ponerme los pearcing de las orejas. Ella no apareció ahí, porque me contó que no fue a trabajar para así ir a control. Vive en Maipú y tomó una micro para llegar, porque el metro se da una vuelta muy larga.
Ayer me puse a recordar cuando era chico y mi Tata nos hacía jugar a la búsqueda del tesoro, y teníamos que seguir las pistas que él dejaba para encontrar unos jugos en polvo, o una casatta, o unas dos luquitas para comprar lo que quisiéramos con mis primos. El tesoro no lo encontrábamos porque sí, aparecía porque sabíamos dónde buscar. A veces uno busca, y el encontrar es algo esperado, lo que nos sorprende es lo que encontramos, a veces de buena forma y otras no tanto. Cuando se da este último caso, recomiendo no buscar donde uno sabe que va a encontrar ciertas cosas un poco inquietantes, porque hipotéticamente uno podría sentirse mal.
Anoche, antes de acostarme, terminé pensando que, en ocasiones, es un error buscar, es un error esperar. Es un error hurgar en la memoria y es un error tratar de entender todo lo que pasó. Siempre hay recuerdos, cosas escondidas y guardadas con llave y enterradas, situaciones difíciles y recuerdos de infancia. Hace tres años decidí olvidar y no hablar, para que nada existiera nunca más.
Ahora estoy acostado y me pregunto ¿hasta cuándo?

miércoles, 28 de mayo de 2014

No es un error

Ha dado vueltas por mi cabeza la siguiente pregunta: ¿Cuando y cuánto es suficiente? Para mi, ahora y esto, esas son las respuestas que puedo y que quiero tener. La verdad es que esto es todo y me gusta, y me siento bien y punto final.

viernes, 23 de mayo de 2014

Luces azules

Izar un pañuelo blanco, rendirse ante esto, ante lo inapetente de la apariencia vacía. Dejarse consumir por la euforia de lo intensamente desconocido y oculto, pero nunca renunciar a la tierra de tu existencia , que se encuentra en el viento que se lleva todo cada mes. Acabar de intentar y dejar de parpadear.

lunes, 19 de mayo de 2014

El problema radical

Me dijeron que los recuerdos aguantan mucho, y que son buenos porque se pueden modificar a gusto del recordador. A veces uno decide editar la historia por gusto propio o por dolor propio. A veces uno prefiere dejar las cosas como fueron, o "como fueron". A veces dan ganas de no haber vivido, y otras de haber vivido pero no ser capaz de recordar. A veces uno vive recordando y otras veces vive recuerdos. A veces los recuerdos se transforman en las películas favoritas, esas que uno ve cada vez que puede incluso si hacen sentir mal. A veces uno hace latentes los recuerdos, y otras veces los recuerdos laten como momentos.
A veces uno olvida, y a veces uno decide no hacerlo.

jueves, 15 de mayo de 2014

Lo que la micro se llevó

Canciones de Playfm, dolores de cabeza, envoltorios de comida, chicles, sueño, pensamientos sobre San Bernardo y Ñuñoa, recuerdos del 2011, ventanas mojadas por la lluvia de la casa y las otredades como constituyentes de la simbolización de las representaciones objetales.
Con lo único que me quedé fue con un Sol muy grande, con nombre y apellido, y con la media felicidá. 

martes, 13 de mayo de 2014

Los momentos

Tu silueta va caminando con el alma triste y dormida. Ya la aurora no es nada nuevo pa' tus ojos grandes y pa' tu frente. Ya el cielo y sus estrellas se quedaron mudos, lejanos y muertos pa' tu mente ajena.
Nos hablaron una vez, cuando niños, cuando la vida se muestra entera, que el futuro, que cuando grande ahí murieron ya los momentos, sembraron así su semilla y tuvimos miedo, temblamos y en esto se nos fue la vida.

viernes, 9 de mayo de 2014

Miércoles miércoles

Me quedó dando vueltas lo que dijo mi amiga Cata: "Uno no está mal siendo como uno es".
Eso y nada más.

domingo, 4 de mayo de 2014

No te cuesta nada

Hay que ordenar un poco, poniendo las cosas en su lugar. Las palabras con su verdad. Los secretos en el silencio. El pasado en la memoria. Los deseos en la mentira. La pena en los ojos. El amor en las manos. Mi mirada en el reflejo.  Y que todo lo demás esté donde tenga que estar y, en su defecto, donde quieran estar.

viernes, 2 de mayo de 2014

Bájate un poco, perrito

No sé qué podría decir. Por el miedo a ser menos, llegué a ser menos de verdad, y a serlo con todo lo que eso implica. Estoy guardando palabras, estoy ahorrando pensamientos y estoy disminuyendo la expresión.
Finalmente, lo que más me hace pensar es que por esas ganas de tanto, nos reduzcamos a esto, a tan poco. Hace bien pensar en las consecuencias, pero encuentro fome que de tanto pensar en eso uno deje de actuar, deje de hacer cosas, deje de ser como uno es. Y ese es el final, dejar de ser quien soy para que la forma como soy no me traiga cosas que no quiero. Hay que asumir no más, asumir y no hueviar.
La cosa es bien sencilla, no quiero entregar nada, no quiero esperar nada y no quiero fijarme en nada. No quiero tener nada en mi que yo quiera para ti.

lunes, 28 de abril de 2014

En serio

Uno debería, literalmente, nacer todos los días, y el pasado debería morirse entre los sueños y las pesadillas, esfumarse en cada noche, para que no aparezca nunca más.

sábado, 26 de abril de 2014

Un niño errático

Había una vez un niño que generalmente no se equivocaba en las pruebas, que siempre le daba las respuestas correctas a los profesores y que siempre llegaba con buenas notas a la casa. Sin embargo, había cosas en las que el niño prácticamente no sabía qué hacer, por ejemplo nunca aprendió a decir sus sentimientos correctamente, no sabía cómo abrazar a su papá para hacerle saber que lo quería y no sabía cómo hacer amigos ni mucho menos cómo mantenerlos.
Así se pasó toda la vida, hasta que creció y se dio cuenta que ser brillante no le serviría si tenía un corazón errático y una mente congelada.

miércoles, 23 de abril de 2014

En todas partes

Si te pregunto dónde puedo encontrarte, ¿qué me dirías? Yo de donde me encuentro no sé mucho, pero de encontrar a la gente sé un poco más. Podría decir, por ejemplo, que yo encuentro personas en algunos lugares, en algunas fechas del año, también en canciones y palabras sueltas. A veces me pregunto dónde te pierdo, y para eso todavía no encuentro respuesta.

domingo, 20 de abril de 2014

Yo ahora prefiero el silencio, porque su sentido es más absoluto que cualquier palabra ambivalente.

domingo, 13 de abril de 2014

No es más que una sombra que se hace por el sol en mi contrapunto, ni tampoco es más que la forma típica de alguien. No será más que algunas imágenes, algunas palabras y recuerdos de la piel; un par de manos sudadas, la mirada hacia abajo y el pelo chascón; un poco de azul y mucha euforia en la sangre. Puede que sean muchas cosas las que tenga que escribir, pero nada será más que esto
.

lunes, 7 de abril de 2014

Saber o no saber

Yo sé y no sé muchas cosas. Por ejemplo sé qué está pasando pero no sé qué pensar, sé que hay algo en el medio que me tiene inquieto pero no sé qué es. Yo sé que uno tiene que olvidar algunas cosas pero no sé cómo hacerlo, también sé que si uno olvida entonces uno se desvanece pero no sé cómo no desvanecerme si recuerdo todo lo que no olvido. Finalmente sé que hay cosas que uno nunca sabrá pero no sé cómo se vive con la incertidumbre de no saber todo lo que no sé.

jueves, 27 de marzo de 2014

Rayuela, capítulo 7 (estracto)







"Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos, vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella."

miércoles, 26 de marzo de 2014

Mi cajita de tesoros

Una vez alguien me regaló una caja muy chica, y me dijo que ahí yo podía guardar cualquier cosa que quisiera: risas, cartas de amor, hojas secas que encontrara durante el camino a casa cuando saliera del colegio, dolores, secretos y muchas otras cosas. Yo al principio pensaba que nunca habría nada tan significante para mi como para guardarlo, y día tras día miraba esa caja y estaba vacía. Por un tiempo hasta se me olvidó que la tenía.
Luego de un tiempo comencé a querer guardar cosas, primero recuerdos que no quería recordar, luego dolores que no quería sentir, después alegrías que me entristecían y finalmente amores que no quería.
Cuando me di cuenta que en mi caja no caían más cosas, decidí que la escondería y nunca la abriría, así que saqué tierra con mis manos en el patio la casa de mis abuelos y enterré la caja. Luego la tapé y di diez vueltas alrededor mío para no recordar donde la había enterrado y así nunca poder sacarla.

martes, 25 de marzo de 2014

"Fumar un cigarrillo es como... olvidar. Cuando apuro la colilla es todo lo que tengo. Encender, fumar, acallar las cagadas. Ocultar la mierda... el humo oculta la mierda. Los hay de mentol y vainilla, hay a quien les gustan, tabaco mentolado, de vainilla. Cigarrillos de chocolate, cigarrillos cigarrillos. Los cigarrillos evitan que me vuelta loca, me mantienen viva. Me mantienen viva hasta que muera."

domingo, 23 de marzo de 2014

El poder de la Mami

Yo no sé si las supersticiones y creencias mueven cosas y pueden lograr aparecer objetos perdidos o la cuestión de fondo es pura correlación temporal. A mi hermana se le perdieron diez mil pesos hoy y no los encontraba por ninguna parte, así que mi mamá llamó a la Mami y le dijo que hiciera "esa cosa con los palitos de fósforos". Con mi hermana le preguntamos qué cresta era eso, y mi mamá dijo que cuando a alguien de la familia se le perdía algo, le decían a la Mami que hiciera eso de los fósforos, que consistía en juntar dos palos de fósforos de forma cruzada, y los dejaba así hasta que el objeto perdido apareciera. Hoy en la noche mi hermana encontró la plata, así que llamaron a la Mami y le dijeron que separara los fósforos.
Por eso yo no sé si si las energías y creencias mueven cosas y se materializan concretamente, o la cuestión es pura coincidencia, pero lo que sí sé es que mi hermana encontró lo que buscaba.

martes, 18 de marzo de 2014

Así es la cosa

En un día normal me levanto temprano para ir a la u, la alarma suena a las 6:50, pero siempre me levanto cuando suena por segunda vez, en diez minutos más. Me visto entero, primero los calcetines, luego los pantalones, después las zapatillas y finalmente una camisa o polera. Voy al baño, me lavo los dientes, me mojo la cara, me miro el pelo para ver si tengo la almohada marcada y después tomo dos vasos de agua. De ahí voy a mi pieza a buscar mi mochila y mis cosas, la billetera en el bolsillo derecho de atrás y mi celular en el de adelante. Me echo perfume. Bajo las escaleras y tomo las llaves, abro la puerta, luego la reja y me voy.
Cuando voy en la calle me pongo los audífonos y busco alguna canción, si ando callado, apacible o angustiado pongo música tranquila, si quiero energía entonces pongo otras canciones más prendidas.
Llego caminando al metro, siempre miro las casas y el suelo, mi vista varía entre esas dos cosas. Nunca miro a las personas porque me pone nervioso y la mayoría de las veces me siento mal.
En el metro me pasa de todo. A veces me pongo a leer, otras veces miro por la ventana para ver cómo sale el sol y enciende todo. Para mi el sol entrega energía a todo, una energía irrenunciable e inevitable. Aunque la mayoría de las veces a mi no me afecta en nada el sol, incluso hay ocasiones en que lo detesto, me siento muy deprimido cuando sale, me siento menos que todo, me siento peor que todo, me siento sin energías ni ganas de nada. Me da risa que mi nombre signifique "el que resplandece" porque en realidad no resplandezco en nada. No muevo a la gente, no afecto a nadie, no me siento importante en las otras vidas. Tengo que excluir de lo anterior a mi familia, porque ellos son diferentes al resto. Siempre he sentido que soy desechable, que no doy con la talla o que no soy lo que esperan.
Me bajo del metro y tomo la micro para llegar a clases y ahí todo sigue como siempre, una rutina que no me hace sentir bien para nada, una rutina que no me gusta del todo. Hay otras cosas que me gustaría que se convirtiesen en rutina, pero no se puede. Igual hay veces en las que lo paso super bien en la u, me río harto y converso mucho, pero no sé. No sé.
Cuando salgo tarde me voy al tiro para mi casa, queriendo hacer cualquier otra cosa que llegar a mi casa. Me dan ganas de llamar a todos para hacer algo pero no lo hago, no quiero escuchar negativas como respuesta.
En mi casa lo único que hago es encerrarme en mi pieza, no hablar con nadie de mi familia, excepto para responder preguntas banales como "¿cómo te fue?" Siempre respondo lo mismo, si estuviera mal no lo diría, no a ellos, no a casi todos.
En mis días pasa casi siempre lo mismo, es decir, nada de lo que quiero que pase; y me siento como nunca quiero sentirme. Pero así una y otra vez.

sábado, 15 de marzo de 2014

Relatos de una noche apagada

Acompañé a la Marce porque se quería ir, había visto algo que nunca debió ver. Le dije lo que pude porque en realidad no sabía bien que decirle, yo creo que cuando uno está triste no hay nada que puedan decirte para que se pase la pena, así que la abracé. Después la convencí para que no se fuera, así que nos devolvimos y me encontré con la Isi, me dijo que la esperara. Estaba super agitada porque estaba hablando con su ex, entonces yo la esperé. Al rato me agarró del brazo y me dijo "amigo, vamos". Estaba llorando. Llegamos donde la Cata y ahí nos empezó a contar todo. De ese momento yo recuerdo cosas super difusas, nada muy claro. Yo estaba en cuclillas escuchando lo que la Isi estaba hablando. Me dolieron las rodillas así que me paré, y me puse a mirar alrededor: ya estaba oscuro y había mucha gente, demasiada. Seguía mirando alrededor y me desorienté, no reconocí a nadie, se distorsionó un poco la escena y me comencé a angustiar. Sentía que todo estaba tan tóxico, tan contaminado con tanta mala energía, todos queríamos escapar de algo, todos queríamos olvidar cosas, cambiar cosas o nunca haber visto nada. Me arrodille para seguir hablando con las niñas y la Cata me mira y me dice: ¿y tú? Y no pude más, me puse a llorar, sin control; me sentí tan contenido todo el día, pero en ese momento vi que todos estaban mal y que yo estaba peor así que no aguanté y solté todo. Las chiquillas me abrazaron y me hicieron cariño, no necesitaba más, me dijeron que llorara, que no me aguantara nada porque se daban cuenta que estaba muy contenido con todo. No podía dejar de llorar. En un momento sentí que un compañero me dio un beso en la cabeza, y cuando me paré me dijo que él no sabía qué me estaba pasando pero que estuviera tranquilo, y yo seguía angustiado y desorientado, no sabía porqué estaba ahí. Ahora que recuerdo todo, y entre espacios blancos y negros en mi memoria, me acuerdo que me sentía tan raro, fuera de lugar, escapando de algo, queriendo apagarme por un rato, y me sentía rodeado de tanta gente y todos tan como yo, con tanta angustia y tantas ganas de escapar. Quizás es pura imaginación y yo creo que están todos igual o peor que yo, pero anoche lo sentí, miraba a mis compañeros y a mis amigas y todos tenían algo, y yo también y no pude aguantar.
Después de eso me fui a bailar con alguna de las niñas y ya todo se pasó.

jueves, 13 de marzo de 2014

Los barcos


Es como morirse de miedo por algo
poner el brazo al frente y el otro al lado.
No me hablas, no te hablo. Bien sencillo.
Es como morirse de pena, por algo también
comer la sal y el azúcar al mismo tiempo.
Si me habla, yo le hablo porque me muero, me muero de entusiasmo.
de entusiasmo.

Los barcos se van y vienen acá

disfrutan la orilla y luego se van.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Es lamentable

¿Cómo se explica el cambio de humor de un día a otro? A veces no lo entiendo. El día no es igual porque el martes no es igual al jueves, los lugares que frecuentamos tampoco, el viento no corre de la misma manera, las nubes no hacen las mismas formas en el cielo, la temperatura del aire cambia, ya no te detienes en la misma estación del Metro, y la gente de ayer no está, y tampoco están sus abrazos, sus miradas y sus palabras. Así que no, nunca nada es igual. 

sábado, 8 de marzo de 2014

Esta cosa de sentir y sentir

Ni siquiera lo pude mirar, todo parece tan extraño que me cuesta un poco mirar alrededor ahora. Cuando ya se había ido, comencé a caminar delante de las otras personas porque mi expresión se desfiguró; mis ojos y mi boca, el ceño y hasta la nariz. Desde hace más de dos meses yo sabía que un día pasaría pero nunca le tomé el peso al hecho de que realmente llegaría el día en que se iría y ya no estaría aquí, conmigo.
En mi interior tengo un mar que no está tranquilo, y que a ratos parece alcanzar con sus olas mis ojos y mi garganta, me ahogo y me quedo un rato ahí. En realidad ahora ese mar no me carga tanto como cuando era chico, porque en ese tiempo el mar no me gustaba, lo encontraba muy grande y me abrumaba saber que con un sólo movimiento de las tierras podía arrasar con todo. Hoy pasa eso, pasa que me arrasa y me derrumba, me destruye y me bota al suelo. Pero este mar no me carga tanto, porque sé que todo fue y es real, tan real como la pena que siento, tan real como las fotos que nos sacamos, tan real como que lo echo de menos, tan real como que lo quiero.
Estaba en el auto y por mi cabeza no pasaban muchas ideas, todas acompañadas del querer y la tristeza. Nunca había pensado que esas dos emociones podían estar juntas en un corazón. En algunos ratos sólo sonaban cinco letras en mis oídos, acompañadas de muchas muchas imágenes con sensaciones que recordaba.
La noche anterior me dijo que me hablaría, que conversaría conmigo y me diría algunas cosas, me dijo que necesitaba pensar y yo sé que lo hizo, yo sé que pensó en lo que me diría. Al final no me dijo nada, pero yo sé que pensó y algún día me dirá todo lo que no me ha dicho, yo sé. También sé que uno no sólo dice con las palabras que salen de la boca, uno también puede decir cuando mira y cuando no mira, con las expresiones y con las manos, con los besos y también con esos que no se dieron, uno dice con todo lo que hace y también con lo que no hace. Así que yo sé, yo sé que no sé lo que me iba a decir pero sé que de alguna manera me lo dijo, quizás no con palabras pero sí de otra forma, con su mirada a través de esa ventana.
Hoy estoy aquí, y la verdad es que no sé mucho de nada, no sé realmente cómo lo voy a hacer todo este tiempo, pero bueno, no hay mucho que hacer más que recomponerse y armarse de a poco, y luego acostumbrarse a desacostumbrarse del hecho de tenerlo a seis estaciones y una micro de mi casa.
Ni siquiera mil ochocientos tres kilómetros hacen que mi corazón deje de sentir lo que siente cuando lo pienso y lo recuerdo, así que no hay tranquilidad, porque el querer no es tranquilo, el querer es inquieto y rimbombante, es así, como te quiero yo a ti.

lunes, 3 de marzo de 2014

Cuarto

Que la vida tuya no gira en torno de ti, que el sonido no lo escuches tú, que lo que quieres no lo quieras y lo que deseas no te de placer. Que te calles lo que quieres decir y que tengas miedo de ser quien eres, que te de pena vivir y que tengas miedo de morir, que no entiendas nada y que no aprendas nada, que existas y no marques a nadie, que te vayas y que no te extrañen y que ni siquiera te olviden porque nunca estuviste presente. Que escribas y borres todo y empieces de nuevo, que te censures, que busques siempre lo que sabes que no encontraras, que busques lo que no quieres encontrar, que tu amor no alcance para quererte a ti, que tengas ganas de llorar todo el día, que el nudo en la garganta de ahogue la vida y te quite el pulso y el compás. 

sábado, 22 de febrero de 2014

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Acaso para quererte, wai kitai?
¿Se necesitan testigos, wai kitai?
¿Qué más testigos mi pelo, wai kitai?
¿Qué más testigos tus ojos, wai kitai?
Prueba de habernos querido, wai kitai.

domingo, 16 de febrero de 2014

En mi corazón hay una canción que nunca cesa, y los compases van cambiando con el tiempo, y la letra se escribe con mis deseos y recuerdos.

sábado, 15 de febrero de 2014

Yo no sé qué sería del año sin las cuatro estaciones, porque uno sabe de ciclos y los acepta, pero no quiere decir que esos ciclos nos gusten. A mi no me gusta pensar que soy un año, y si lo soy, prefiero que el invierno sea largo y que el verano dure poco.

sábado, 8 de febrero de 2014

Noches de verano

A veces en las noches las preguntas bombardean la cabeza de los juveniles que se enamoran en verano. También pasa que el corazón se aprieta porque se hincha mucho con la ilusión y la alegría. Los pensamientos pegan el palo de la realidad porque hay que pegarse la cachá a veces. En cambio yo, yo no, y no no más.

jueves, 6 de febrero de 2014

Una sola palabra

Hoy en la mañana te fuiste y no hemos hablado más que una llamada y un par de mensajes míos. Ahora es de noche, y estoy solo en mi pieza, como todas las noches, y como no estoy conversando contigo, me puse a leer cosas. ¿Por qué te gusto? Pucha, yo sé que hay preguntas que uno no debería hacer, pero mi inseguridad siempre me conduce a preguntarme todo, necesito saber todo. También me di cuenta de otras cosas que me dan un poco de pena, o harta pena, pero no creo que tenga el valor de escribirlo, además me da vergüenza.
Nunca había pensado tanto en alguien, nunca había escrito cosas con tanto sentido para mi, nunca nadie le había dado tanto sentido a mis días y a los momentos.
Ahora estoy con un nudo en la garganta, hace media hora me puse a llorar pero por otra cosa, pero el nudo en la garganta no se me ha ido y mis ojos siguen húmedos. También estoy ansioso, quiero que llegue el sábado, tengo ganas de verte, tengo ganas de tocarte. Quiero hacer tantas cosas contigo, y tengo tantas preguntas que quizás nunca te haré. La única palabra que pasa por mi mente es tu nombre, y no creo que desaparezca, por lo menos hasta el sábado. Quiero que sea sábado, pero no para sacarte de mi cabeza, si no para que tu nombre sea reemplazado en mi mente por ti en persona. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

5 de febrero

Mi cabeza se constriñe cada vez que pienso en ti, intentando calmar las bestias que destruyen mi placer. En mi cuerpo y en mi garganta siento nudos, y en mis ojos lágrimas. Pero tú los desatas y me contienes, liberas mi mente de pensamientos innecesarios, y tu espalda, cuando la veo todo es bueno, porque me abrazas y yo te abrazo, porque es infinita y no se acaba, y porque en ese momento siento que nada podría ser mejor.

domingo, 2 de febrero de 2014

3 de Febrero

Tanta vergüenza y tanto miedo al ridículo a veces no me dejan vivir tranquilo. Yo creo que el miedo se nota demasiado, y que aunque uno esté callado todo el día y no haga nada, la inseguridad la sienten igual. Es complicado soltarse, pero cuando estemos muertos estaremos tiesos tanto rato que ahora hay que tratar de relajase, aunque cueste. Igual de a poco me relajo y me preocupo menos, aunque nunca será algo total, pero bueno, peor es nada.
Hoy me pregunté porqué pienso tantas cosas y no escribo nada, ¿será necesario escribir cada cosa que pasa por mi mente? No sé, igual es bonito leer cosas que pasan en mi interior, pero siempre pienso que cuando las vuelva a leer me arrepentiré y me dará mucha vergüenza. Pero hay que relajarse, hay que puro relajarse.

sábado, 25 de enero de 2014

26 de enero

Me siento vulnerable, me siento débil, como si me fuera a romper en cualquier minuto, y siento que cuando me rompa no podré volver a poner todas las piezas en su lugar. Supongo que así tiene que ser, nunca nada igual a como fue.

Amour?

Estaba pensando en el amor, ¿qué es? ¿habrá alguien alguna vez logrado definirlo de manera que todos estemos de acuerdo con lo que significa esa palabra? Supongo que no. Y está bien, algo tan difuso y subjetivo como eso no puede llevarse a parámetros, ni siquiera a palabras. ¿Cuántas veces hemos sufrido una pena tan grande, un desamor, que no podemos expresar lo que sentimos? La concreción de todo el cuerpo, la respiración irregular, sentir los latidos del corazón que bombean sangre a miles de kilómetros de un momento a otro y luego sentir que paró de latir.
¿No sentimos acaso, en la plenitud del amor, la eternidad de ese estado? Es lo mejor, y lo peor. Ese amor que sentimos eterno y que luego, sin darnos cuenta, se termina, ¿cómo se supera? ¿tendrá que venir otro amor más intenso y que nos haga sentir que en vez de durar mil años, durará diez mil? Uno no olvida los besos, la película en el cine, el cielo en esa tarde en el parque, las miradas, las palabras, el sudor, nada. ¿Cómo vivir con eso?¿cómo vivir con ese funeral interior y no morir en la vida que llevamos a penas cuando posamos flores en la tumba de ese amor que murió?

lunes, 20 de enero de 2014

No sé qué me pasa, no sé porqué siempre vuelvo a lo mismo. Muchas veces me pregunto lo mismo, y nunca encuentro la respuesta. ¿Es lógico que una persona -como yo- tenga esta tendencia tan intensa a la autodestrucción y al displacer? No lo entiendo.
Mientras otros disfrutan, yo me agobio por el inminente final. ¿Acaso no puedo, simplemente, dejar de pensar por un momento? En este momento me doy cuenta que ser yo no es fácil, digo, ser como soy; pero, ¿alguien sentirá que es fácil ser como es?
Me quedo paralizado, me quedo congelado, no sé qué hacer, pienso demasiado, no pienso nada, sufro y no me permito nada. ¿Hasta cuándo?
No puedo evitar que pensamientos desagradables y nada beneficiosos me vengan a la cabeza cada noche cuando pienso en ti y en mi vida, en que quizás hay una regla en mi vida y es sabotearme, calentarme la cabeza pensando pura mierda y no llegando nunca a nada.
Esto se acabará, lo tengo claro, simplemente no quiero que eso pase. ¿Cuándo podré sentir la satisfacción de que algo que quiero se está desarrollando como me gustaría?
Pues, hoy está pasando eso y mi tonta tendencia a cagarme la cabeza con preguntas sobre el pasado y el futuro me destruyen.
No sé qué hacer, perdón.

Rayuela (Capítulo 93, fragmento)

"...Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estas del otro lado, ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo mas profundo de la posesión no estas en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas  en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura.. dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
         ¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como sise pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan como pueden, me mordisquean desde debajo de la mesa."

sábado, 18 de enero de 2014

"Últimamente, las palabras se han fugado de mis dedos, ya no expreso mucho de lo que siento. Y, aunque no sé realmente la razón de esto, quiero culpar a la ansiedad que me generas; esa ansiedad que siento cuando hablo contigo y no estás a mi lado, cuando sueño que te abrazo y despierto sin ti. Esa misma ansiedad que se siente, amor mío, cuando te falta algo. Algo que irónicamente jamás has tenido."

sábado, 11 de enero de 2014