sábado, 22 de febrero de 2014

lunes, 17 de febrero de 2014

¿Acaso para quererte, wai kitai?
¿Se necesitan testigos, wai kitai?
¿Qué más testigos mi pelo, wai kitai?
¿Qué más testigos tus ojos, wai kitai?
Prueba de habernos querido, wai kitai.

domingo, 16 de febrero de 2014

En mi corazón hay una canción que nunca cesa, y los compases van cambiando con el tiempo, y la letra se escribe con mis deseos y recuerdos.

sábado, 15 de febrero de 2014

Yo no sé qué sería del año sin las cuatro estaciones, porque uno sabe de ciclos y los acepta, pero no quiere decir que esos ciclos nos gusten. A mi no me gusta pensar que soy un año, y si lo soy, prefiero que el invierno sea largo y que el verano dure poco.

sábado, 8 de febrero de 2014

Noches de verano

A veces en las noches las preguntas bombardean la cabeza de los juveniles que se enamoran en verano. También pasa que el corazón se aprieta porque se hincha mucho con la ilusión y la alegría. Los pensamientos pegan el palo de la realidad porque hay que pegarse la cachá a veces. En cambio yo, yo no, y no no más.

jueves, 6 de febrero de 2014

Una sola palabra

Hoy en la mañana te fuiste y no hemos hablado más que una llamada y un par de mensajes míos. Ahora es de noche, y estoy solo en mi pieza, como todas las noches, y como no estoy conversando contigo, me puse a leer cosas. ¿Por qué te gusto? Pucha, yo sé que hay preguntas que uno no debería hacer, pero mi inseguridad siempre me conduce a preguntarme todo, necesito saber todo. También me di cuenta de otras cosas que me dan un poco de pena, o harta pena, pero no creo que tenga el valor de escribirlo, además me da vergüenza.
Nunca había pensado tanto en alguien, nunca había escrito cosas con tanto sentido para mi, nunca nadie le había dado tanto sentido a mis días y a los momentos.
Ahora estoy con un nudo en la garganta, hace media hora me puse a llorar pero por otra cosa, pero el nudo en la garganta no se me ha ido y mis ojos siguen húmedos. También estoy ansioso, quiero que llegue el sábado, tengo ganas de verte, tengo ganas de tocarte. Quiero hacer tantas cosas contigo, y tengo tantas preguntas que quizás nunca te haré. La única palabra que pasa por mi mente es tu nombre, y no creo que desaparezca, por lo menos hasta el sábado. Quiero que sea sábado, pero no para sacarte de mi cabeza, si no para que tu nombre sea reemplazado en mi mente por ti en persona. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

5 de febrero

Mi cabeza se constriñe cada vez que pienso en ti, intentando calmar las bestias que destruyen mi placer. En mi cuerpo y en mi garganta siento nudos, y en mis ojos lágrimas. Pero tú los desatas y me contienes, liberas mi mente de pensamientos innecesarios, y tu espalda, cuando la veo todo es bueno, porque me abrazas y yo te abrazo, porque es infinita y no se acaba, y porque en ese momento siento que nada podría ser mejor.

domingo, 2 de febrero de 2014

3 de Febrero

Tanta vergüenza y tanto miedo al ridículo a veces no me dejan vivir tranquilo. Yo creo que el miedo se nota demasiado, y que aunque uno esté callado todo el día y no haga nada, la inseguridad la sienten igual. Es complicado soltarse, pero cuando estemos muertos estaremos tiesos tanto rato que ahora hay que tratar de relajase, aunque cueste. Igual de a poco me relajo y me preocupo menos, aunque nunca será algo total, pero bueno, peor es nada.
Hoy me pregunté porqué pienso tantas cosas y no escribo nada, ¿será necesario escribir cada cosa que pasa por mi mente? No sé, igual es bonito leer cosas que pasan en mi interior, pero siempre pienso que cuando las vuelva a leer me arrepentiré y me dará mucha vergüenza. Pero hay que relajarse, hay que puro relajarse.