miércoles, 31 de diciembre de 2014
Chao 2014
Este año me di cuenta de algo que me da mucha pena, y es que no sé cómo voy a poder decirle a la gente cosas cuando sea psicólogo si no me puedo decir cosas ni a mí. Parece tan fácil escuchar una historia, desmenuzar y analizar las aristas del caso y esbozar posibles perspectivas para entender y decir "te entiendo" y recomendar alguno que otro ejercicio; pero es tan difícil escuchar las perspectivas, entender realmente y llevar a la práctica lo que te dicen (o lo que sabes) que te va a ayudar, es tan difícil.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Siempre es bueno preveer
Así que te escribo todo esto con la esperanza de que nunca sea necesario que te acuerdes de estas cosas en un futuro si tú y yo no estamos juntos nunca más, pero también con la certeza de que si ese día llegase, en algún momento te acordarás de estas palabras.
viernes, 19 de diciembre de 2014
Había un muchacho, un muchacho muy extraño y encantador. Dicen que viajó muy lejos, muy lejos, por tierra y por mar. Era un poco tímido y de mirada triste, pero muy sabio… era él. Y entonces un día, un día mágico se cruzó en mi camino y mientras hablaba de muchas cosas, de reyes y de tontos, esto es lo que me dijo: «uno aprende que lo más importante en la vida es simplemente amar y que te amen de vuelta.»
martes, 16 de diciembre de 2014
Pena, pena, pena, pena, pena, pena y pena
Esta es la historia de un niño llamado Ignacio, al que la pena no lo dejaba vivir tranquilo, porque su cabeza tendía, por una extraña razón, a perseverar en las imágenes que lo ponían triste, provocándole un extraño y desconocido mal, el cual lo hacía poder sentir sólo una emoción: Pena. Lo curioso era que, aunque quisiera, no podía salirse de lo azul; sus ojos se ponían azules, su cara se ponía azul, sus pensamientos se ponían azules y su corazón se detenía de momentos y también se ponía azul. Lo conmovedor de esta historia es que Ignacio siempre buscó una cura para su rara condición, pero hace un tiempo dejó de intentar curarse porque ya no le importaba ser así, pues se había acostumbrado. Ahora en cambio todo le parece azul, se siente ahogado en (según sus propias palabras) "un mar gigante, que viene desde la izquierda siempre, como si fuera del pasado, como un miedo regresivo".
Pena, pena, pena, pena, pena, pena, pena, pena y pena.
Pena, pena, pena, pena, pena, pena, pena, pena y pena.
domingo, 7 de diciembre de 2014
¿Dónde está lo que yo busco de? ¿a dónde es? A nadie espero acá. Esta noche está donde tendría que, vamos a algún lugar, cualquiera vengo a hacer. Te digo ir, vamos a atravesar, y descubrir haciendo aparecer. Esta noche está donde tendría que. Vamos a aparecer y de nuevo repetir. Un dos tres, te sigo donde estés, ¿a dónde vas? contigo quiero andar. Esta noche está donde tendría que. Vamos a algún lugar, cualquiera vengo a hacer.
7 de diciembre
Me preocupa no saber controlar mi angustia y mi necesidad impulsiva. También me preocupa estar tan preocupado de mí, de cómo me siento, de qué es lo que me molesta y por qué me preocupo tanto, dejando de lado todo lo que significas para mí. También me preocupa qué pasa en este preciso momento, durante estos días. Algunas veces pongo mi persona por sobre todo y se me olvida que lo nuestro es algo de los dos.
Esta semana he tenido un poco de miedo, muchas preocupaciones, muchos vaivenes de sentimientos y muchas ganas de llorar. Me quiero bajar un rato de la montaña rusa, nunca me han gustado los altos y bajos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


