sábado, 25 de enero de 2014
26 de enero
Me siento vulnerable, me siento débil, como si me fuera a romper en cualquier minuto, y siento que cuando me rompa no podré volver a poner todas las piezas en su lugar. Supongo que así tiene que ser, nunca nada igual a como fue.
Amour?
Estaba pensando en el amor, ¿qué es? ¿habrá alguien alguna vez logrado definirlo de manera que todos estemos de acuerdo con lo que significa esa palabra? Supongo que no. Y está bien, algo tan difuso y subjetivo como eso no puede llevarse a parámetros, ni siquiera a palabras. ¿Cuántas veces hemos sufrido una pena tan grande, un desamor, que no podemos expresar lo que sentimos? La concreción de todo el cuerpo, la respiración irregular, sentir los latidos del corazón que bombean sangre a miles de kilómetros de un momento a otro y luego sentir que paró de latir.
¿No sentimos acaso, en la plenitud del amor, la eternidad de ese estado? Es lo mejor, y lo peor. Ese amor que sentimos eterno y que luego, sin darnos cuenta, se termina, ¿cómo se supera? ¿tendrá que venir otro amor más intenso y que nos haga sentir que en vez de durar mil años, durará diez mil? Uno no olvida los besos, la película en el cine, el cielo en esa tarde en el parque, las miradas, las palabras, el sudor, nada. ¿Cómo vivir con eso?¿cómo vivir con ese funeral interior y no morir en la vida que llevamos a penas cuando posamos flores en la tumba de ese amor que murió?
¿No sentimos acaso, en la plenitud del amor, la eternidad de ese estado? Es lo mejor, y lo peor. Ese amor que sentimos eterno y que luego, sin darnos cuenta, se termina, ¿cómo se supera? ¿tendrá que venir otro amor más intenso y que nos haga sentir que en vez de durar mil años, durará diez mil? Uno no olvida los besos, la película en el cine, el cielo en esa tarde en el parque, las miradas, las palabras, el sudor, nada. ¿Cómo vivir con eso?¿cómo vivir con ese funeral interior y no morir en la vida que llevamos a penas cuando posamos flores en la tumba de ese amor que murió?
lunes, 20 de enero de 2014
No sé qué me pasa, no sé porqué siempre vuelvo a lo mismo. Muchas veces me pregunto lo mismo, y nunca encuentro la respuesta. ¿Es lógico que una persona -como yo- tenga esta tendencia tan intensa a la autodestrucción y al displacer? No lo entiendo.
Mientras otros disfrutan, yo me agobio por el inminente final. ¿Acaso no puedo, simplemente, dejar de pensar por un momento? En este momento me doy cuenta que ser yo no es fácil, digo, ser como soy; pero, ¿alguien sentirá que es fácil ser como es?
Me quedo paralizado, me quedo congelado, no sé qué hacer, pienso demasiado, no pienso nada, sufro y no me permito nada. ¿Hasta cuándo?
No puedo evitar que pensamientos desagradables y nada beneficiosos me vengan a la cabeza cada noche cuando pienso en ti y en mi vida, en que quizás hay una regla en mi vida y es sabotearme, calentarme la cabeza pensando pura mierda y no llegando nunca a nada.
Esto se acabará, lo tengo claro, simplemente no quiero que eso pase. ¿Cuándo podré sentir la satisfacción de que algo que quiero se está desarrollando como me gustaría?
Mientras otros disfrutan, yo me agobio por el inminente final. ¿Acaso no puedo, simplemente, dejar de pensar por un momento? En este momento me doy cuenta que ser yo no es fácil, digo, ser como soy; pero, ¿alguien sentirá que es fácil ser como es?
Me quedo paralizado, me quedo congelado, no sé qué hacer, pienso demasiado, no pienso nada, sufro y no me permito nada. ¿Hasta cuándo?
No puedo evitar que pensamientos desagradables y nada beneficiosos me vengan a la cabeza cada noche cuando pienso en ti y en mi vida, en que quizás hay una regla en mi vida y es sabotearme, calentarme la cabeza pensando pura mierda y no llegando nunca a nada.
Esto se acabará, lo tengo claro, simplemente no quiero que eso pase. ¿Cuándo podré sentir la satisfacción de que algo que quiero se está desarrollando como me gustaría?
Pues, hoy está pasando eso y mi tonta tendencia a cagarme la cabeza con preguntas sobre el pasado y el futuro me destruyen.
No sé qué hacer, perdón.
No sé qué hacer, perdón.
Rayuela (Capítulo 93, fragmento)
"...Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio,
temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en
la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de
todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas,
de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te
quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre
me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estas del otro lado,
ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo mas
profundo de la posesión no estas en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de
tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta
usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y
las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente
porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier
van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de
pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo
y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en
la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños.
Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor
pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos,
la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde
se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme poco en
vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y a
poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas
combadas, crecería la hermosura.. dadora de infinito, yo no sé tomar,
perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la
mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero
fijate bien, porque no es gratuito.
¿Por qué stop? Por
miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un
sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y
resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así
viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del
amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general
sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una
mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como sise
pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y
te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen
porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no
se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando
salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de
escriba, las perras negras se vengan como pueden, me mordisquean desde debajo de
la mesa."
sábado, 18 de enero de 2014
"Últimamente, las palabras se han fugado de mis dedos, ya no expreso mucho de lo que siento. Y, aunque no sé realmente la razón de esto, quiero culpar a la ansiedad que me generas; esa ansiedad que siento cuando hablo contigo y no estás a mi lado, cuando sueño que te abrazo y despierto sin ti. Esa misma ansiedad que se siente, amor mío, cuando te falta algo. Algo que irónicamente jamás has tenido."
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