Tenías un lunar en el labio, justo abajo del arco superior derecho. Al principio no te lo había visto, porque no soy muy bueno para fijarme en esas cosas. Siempre he intentado contar los lunares que tienes desde el cuello hasta tu ombligo, y nunca lo logro porque me pierdo uniendo y formando constelaciones con ellos. Pero anoche, estábamos en el baño y me sonreíste a través del espejo, y me di cuenta de ese punto más oscuro. Y bueno, después me puse a pensar en que llevamos 4 años, o sea, han pasado 4 años desde que nos conocemos, y me di cuenta de algo que se encontraba en la parte que más visito de tu cuerpo, y que no había notado sino hasta anoche.
viernes, 29 de diciembre de 2017
domingo, 10 de septiembre de 2017
9 de septiembre, 2017 - 02:29 AM
Estaba escuchando esa canción que puso la Michelle, y a propósito de mi estado actual me puse a pensar en la Isla, a recordar el buceo -o el intento de buceo-, y me puse a pensar que pucha, que en el mar es difícil respirar porque en realidad en la vida en general es difícil respirar, y un ejemplo de aquello es que ahora me está costando respirar y, a pesar de eso, siento que no me va a pasar nada malo.
Pensaba también que pensar que no me va a pasar nada malo es una buena idea para recordar cuando dude de tomar las decisiones necesarias para estar bien y en el lugar apropiado para estos días.
jueves, 7 de septiembre de 2017
7 de septiembre, 2017 (y de todos los años)
Hoy día se me llenaron los ojos de lágrimas y me dieron ganas de llorar, porque la gente no cambia y porque así son (y van a ser) las cosas.
martes, 13 de junio de 2017
El uso de una coma
Mi amor son mis fantasías que se me ocurren cuando pienso en las personas. Las posibilidades que están y que a la vez son imposibles. Es que si te dijera que yo quiero llevar a mis papás a un lugar, que conocieran alguna ciudad bonita, en donde su amor quedara guardado, en donde se sintieran felices, protagonistas. Que supieran que también nosotros queremos darles cosas, hacerlos felices, como ellos siempre lo han hecho con los tres.
Te llevaré a algún lugar, a una ciudad donde puedas abrazar y sentirte bien, enamorada y distinta, comprometida. Que tuvieras algo que contar, algo que no sea sobre tus hijos, que sea sobre ti, sobre como te sentiste, sobre qué cosas hiciste, sobre tus sueños, tus ganas de hacer cosas, de realizarte.
Mi amor, son mis fantasías que se me ocurren cuando pienso en las personas.
martes, 30 de mayo de 2017
jueves
Estaba atrapado, rodeado de recuerdos por una parte y de miedos por la otra. Cuando le gustaba una canción, la escuchaba diecinueve veces y luego ya le aburría. Yo lo conocí un día de ferebro, cuando en la casa de su tía se puso a llorar por haberse encontrado con el todo que significaba su historia y con el imposible que era su verdad. Ahora solo guarda silencios, y muchas canciones que no escucha pero que no puede borrar.
miércoles, 8 de marzo de 2017
Te llamé porque me acordé de cuando llegué a Iquique, de cuánto se demoró el auto en llegar al momento justo cuando aparecen las luces de la ciudad, y luego cuando entraba entremedio de las calles y llegaba a tu casa, Pedro Gamboni, y te llamaba por celular. Tú estabas con un polerón color mostaza. Entramos callados, cerraste la puerta y nos abrazamos. Hace dos meses no te veía, me daba tanta pena. Era la segunda vez que nos veíamos después de todo, después del terremoto y después de cambiar mis pasajes. La primera vez fue en tu casa, andabas con polerón negro y me fuiste a buscar a la micro en Santa Raquel con San José, me esperaste en la Copec, justo al frente del paradero al que me ibas a dejar cuando iba a tu casa pero ya se hacía tarde y me tenía que ir a mi casa. Tomamos once, vimos una película, estábamos felices.
Allá donde se encontraba el amor
Pensé que en realidad no era tu amor, sino otra cosa, porque cada vez que pienso en nosotros, veo otras cosas, como lugares, estaciones o canciones. En el norte conocí tu amor, conocí el amor, pero cada vez que recuerdo ese lugar pienso en las calles áridas, la costanera y la cordillera sin nieve y tan cerca. En esa escena tu imagen rara vez aparece. Sin embargo, en ocasiones pienso en tu nombre, se repite algunas veces hasta que llega la noche y ese sonido se deja de escuchar. Y ahora pienso que siempre recordaré Iquique, porque ese fue mi amor, ese fue tu amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
