miércoles, 30 de diciembre de 2015

Por el otro lado de Clavero

El otro día me di cuenta que hay un camino que uso siempre cuando ando solo, porque cuando salgo con la Paula nos vamos por el otro lado, por Clavero. Cuando me voy en la mañana a la universidad uso ese camino, y cuando llego tarde a mi casa también, pensando tanta cosa junta, que esto que lo otro, que aquí y que allá. Ese camino es para mí cuando estoy solo, como ahora.

lunes, 28 de diciembre de 2015

20 de diciembre, 2015

Puede pasar que en cinco años más, incluso en tres años más, piense en los motivos de estos días y me de cuenta que lo temores de hoy no se hicieron realidad. Estaré en otra parte, ojalá así sea, y me daré cuenta que las cosas pasan y pasan y no se detienen. Pero la verdad es que está bien sentirse mal, está bien pensar en que las cosas cambiarán y no para bien. Está bien sentir que uno va a cambiar y no será el mismo, que dejará algunos hábitos y tomará prestado otros, que intentará imitar para no sentirse mal, negar la falta, adoptando maneras que antes eran de otra persona y ahora las sientes propias. Está bien aferrarse y no querer soltar, y tirar y tirar, apostando a que nada se va a cortar. Está bien mirar un año hacia adelante y sentir que si algún factor actual cambia o desaparece, la ecuación se desarmará.
Quiero creer que esto es cosa de todos los días, en diferentes partes del mundo y para muchas personas más. Ahora me siento mal, y tengo ganas de sentirme así por hartos días más, porque si uno se hace el tonto entonces las cosas se olvidan y luego parecen desaparecer. Y bueno, yo creo que nada es tan terrible como para merecer desaparecer de los recuerdos. 

sábado, 12 de diciembre de 2015

17 de noviembre

Me he dado cuenta que el olor a tierra húmeda es nostálgico para cualquiera, por ejemplo cuando yo siento ese aroma empiezo a recordar cuando era chico y vivía en la casa de mi abuela, ahí mi mamá o la tía Lorena salían cada tarde a regar las plantas de la casa, principalmente el pino que estaba justo delante de nuestra casa. Vivíamos todos juntos, pero separados. También me acuerdo de cuando vivíamos en El Piano, allá abajo, y mi mamá o mi papá salían a regar las plantas del patio y de la calle. Ahí vivíamos todos separados, pero juntos. Aunque estaba pensando que quizás el olor no está ligado a recuerdos específicos sino a la generalidad del recordar, y quizás en diez años más recuerde estos ratos en los que paso por el centro y los camiones riegan las plantas y los árboles, o me acuerde de mi papá cuando riega afuera de mi casa actual después de llegar del trabajo, en donde todos vivimos juntos.

sábado, 24 de octubre de 2015

Sábado 8 de febrero, 2014

Dos o tres días atrás se había ido de vacaciones a la casa de su tía, en el litoral central. No sabía qué me pasaba, estaba tan inquieto, tan descontrolado, no podía contener la pena que me daba no poder vernos esos días. Esa fue la primera vez que dejamos de vernos desde que nos conocimos. Ese día llegaba de la playa y en mi casa se habían ido al sur; como siempre yo me quedé en la casa solo. Le dije que se fuera a quedar esa noche, le pedí que en cuanto llegara a su casa se fuera a la mía, le dije que haríamos pizza y veríamos una película. Esa tarde ordené mi casa, y antes de juntarnos en Las Mercedes, pasé a comprar las cosas que me faltaban, la masa, queso y jamón. Llegó como media hora tarde, pero no importaba. Nos saludamos y le pregunté si prefería irse en micro o mejor nos íbamos caminando a mi casa, que nos demoraríamos como 25 minutos pero que a mi me gustaba caminar hasta mi casa. Nos fuimos caminando, conversando, él contándome cosas de sus mini vacaciones y yo calmando las ansiedades. Llegamos a mi casa y nos pusimos a preparar la pizza. Cuando estaba lista nos sentamos en el sillón grande y elegimos una película de Netflix. Vimos Bastardos sin Gloria, porque yo nunca la había visto y porque me dijo que era muy buena. Después de terminar de comer y mientras seguíamos viendo la película, nos acomodamos en el sillón y nos recostamos para poder abrazarnos un poco. Yo estaba feliz. Creo que después vimos Beginners, aunque no sé si eso fue ese día u otro, pero de cualquier forma, cuando terminó la película mentí y le dije que tenía sueño, para que nos fuéramos a acostar. De esa noche me acuerdo de todo, me acuerdo que al otro día cuando despertamos bajé a la cocina y le llevé sandía para el desayuno, y melón calameño para mí, me acuerdo que nos levantamos muy tarde y que almorzamos fideos con crema de champiñones y choclo, eso lo preparé yo y le gustó. Me acuerdo que no fuimos a su casa, que nos quedamos el domingo entero en la mía y que también se quedó a dormir. Quizás esa segunda noche vimos Beginners y no la primera. Me acuerdo de todo, de los días previos y los días que siguieron, de lo que hice, de los mensajes que le mandé, de las películas que vimos y lo que hicimos.
Esos días que estuvo en la playa me quería morir, nunca había extrañado tanto, y ahora pienso que no sé qué voy a hacer, también me quiero morir.

martes, 6 de octubre de 2015

6 de octubre

El día estuvo nublado hasta que se enteraron de mi historia, a eso de las ocho de la tarde, y entonces el sol, como si al fondo de todo lo gris, mostrara que hubiese un final menos triste. Igual puede ser que la idea haya sido que me diera cuenta que hay que mantener los ojos abiertos, porque yo caminé todo ese rato mirando fijamente el cielo, justo arriba de las casas del final de la calle, pero no sé cómo de un momento a otro ya no estaba tan brillante ni tan vivo. Y entonces la gracia ya pasó, eso que fue tan llamativo de pronto no lo es. Por eso me cuesta tanto dormir, pienso que si cierro los ojos todo cambiará y las cosas no estarán ni serán como eran hace un segundo atrás.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Antes de venir me sentía un poco indolente respecto de muchas cosas, pero ahora que siento que no falta nada para irme, me doy cuenta que me siento más vulnerable y expuesto que antes, como si fuera la primera vez que pasara por esto de alejarse de los ojos y las caricias del sol.
Después de estos días no me quedan muchas ganas para nada, y hoy, a eso de las doce de la noche, mis ganas se van a ir alejando y alejando cada vez más, hasta que unas cuantas ciudades y muchas horas de distancia nos separen. Dicen que los días se pasan rápido si uno no los cuenta, pero la verdad es que cada período ha sido eterno y entremedio pasan tantas cosas que a veces uno no sabe que pensar o que esperar. Me da pena esta cuestión, ¿por qué tiene uno que vivir estas cosas? Espero que los recuerdos de los lugares a los que fui con el Jorge y los días que pasamos juntos me duren harto, para no sentirme tan solo, ni tan triste, para no sentirme así, como si una marejada se fuera a escapar por mis ojos cuando pienso en que mañana ya no podré estar con él; sin poder dormir juntos o poner mi mano en su pecho, sin darme vueltas en la noche sabiendo que no estoy solo, sin pensar en qué haremos durante el día, sin poder mirarlo cuando se queda dormido o hablarle de la forma que le gusta para que se ría, sin poder hacerle cariño en la espalda para que me diga que lo siga haciendo por media hora más. Me dan ganas de quedarme una semana más, o llevármelo para Santiago, que su internado termine luego y le hagan el examen de grado por internet, pero no quiero volver a estar sin el Jorge, no quiero, no quiero.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Cosas de muchas canciones

Me acordé también de cuando estaba bailando We Found Love en Miel y conocí al Matías, sin recordar que ya lo conocía desde la casa de la Coni be, me acuerdo de todo, porque era más chico, porque fue la primera vez que fui a la disco, porque estaba demasiado nervioso y no sabía qué hacer, porque después no sabía qué iba a pasar. Después nos dimos cuenta de nuestros olvidados encuentros cuando fui a su casa a un carrete que la América me invitó. Al final el nombre de la canción es muy errático. Esa misma canción me hace recordar al Raúl, cuando conversábamos y se hacía el hétero y yo no le creía nada. Me acuerdo de cuando fui por primera vez a la casa del Seba y me quedé a dormir, porque estaba solo y porque eramos cabros chicos, Despertamos y puso S&M, me despertó con el na na na c'mon y yo no paraba de reír, también estaba nervioso. Siempre me pongo nervioso. Ese día nos escribimos una carta, me pasó un lápiz y su cuaderno azul y le escribí algo, ni me acuerdo qué, pero yo todavía guardo su carta, porque siempre he pensado que algún día la revisaré y me acordaré de palabras, lugares, canciones y alguna otra cosa. 

jueves, 6 de agosto de 2015

Va a durar solo unos días más

El caballero que manejaba la micro hizo todo lo posible para que cayeran todos, aunque fuera algunos sobre otros. Incluso abrió y cerró la puerta varias veces para que el bolso de un estudiante no se quedara afuera. Se hubiera mojado todo, quizás llevaba algún libro o textos impresos, como yo, que menos mal no se pasó tanto el agua, o sino la tinta del destacador se hubiera corrido toda, y hubiese tenido que estudiar puras tonteras. Como estábamos tan apretados adelante, una niña le avisaba al caballero cuando se habían bajado todos por las puertas traseras, porque no se podía ver el espejo retrovisor. Lo que pasa es que llovió cantado todo el día, sin parar. En la tele dijeron que vendría un temporal, que duraría hasta el sábado. El problema es que después se inundan las micros y las casas y la gente dice "es por el temporal", entonces así no piensa que en realidad es porque las micros están mal hechas, o las calles están mal hechas, o las veredas están mal hechas, o los acueductos están mal hechos. No, es el temporal. En la mañana no sabía qué ponerme, porque la parca que me compré no es impermeable, pero no importa, porque el verdadero problema fue elegir entre todas mis zapatillas de lona, de esas que no te abrigan na', de esas que se me mojarían los calcetines a penas saliera de mi casa y cruzara la primera calle. Menos mal mi hermano estaba despierto y me pasó sus botines negros. Justo hoy tuve que exponer; "justo me toca exponer el día en que llueve", pensé, pero después dije, "justo llueve el día en que me toca exponer". Al final llegué a mi casa, no tan mojado, mi papá me ayudó a entrar para no mojarme tanto. He pensado que la relación entre todos ha mejorado harto, para qué tan pesimista siempre, sobretodo ahora que mi mamá no ha estado en casa. Al principio dijo que sería algunos días, pero parece que en el trabajo la siguen necesitando, y obviamente a nadie le viene mal un poco más de plata. Mañana llega, supuestamente no se irá a quedar allá nunca más. Después de almorzar me fui a acostar a mi cama, la Dominga se puso en mis piernas dándome un poco de calor. Me quedé dormido, desperté a las diez de la noche. Si no fuera por el examen de Jurídica me quedaría dormido hasta el 19 de agosto, para tomar ramos (ojalá me den los que quiero - tengo que ver cuáles son los que quiero) y seguir durmiendo una semana más hasta que empiece el segundo semestre y de nuevo todo desde el principio. Ojalá para entonces se haya acabado el temporal.

sábado, 18 de julio de 2015

Sábado 18 de Julio, 2015

En cinco minutos llegué a pensar que quizás nada vale tanto la pena, y en otro cinco minutos volví a creer que en realidad si nada vale la pena, para qué gastarse pensando esas banalidades nocturnas. Ya quedan pocas semanas para salir de vacaciones de invierno, para dormir hasta tarde sin preocupaciones. En mi pieza al fin está la pared con algunas de todas las fotos que quería imprimir. Hoy llegué a la casa en la mañana medio enfermo, entre la alergia y el resfriado, pensando en de dónde voy a sacar ganas para leer todo lo que hay que leer y para terminar todo lo que hay que terminar. Lo único bueno es que, por tercera vez, comencé a leer un libro que tenía guardado, y al fin le agarré la onda, así que eso lo tomaré como un augurio de que las semanas que se vienen no serán tan malas.

lunes, 6 de julio de 2015

En total es un juego

Anoche estuve pensando en lo bonito que sería ir con alguien a algún puente de la ciudad y en alguna de las barras de la baranda dejar un candado y tirar la llave al agua, los dos con la misma confianza, con la misma ausencia de dudas, jugando entre la ridiculez y la seriedad, con las mismas ganas de apostar el amor a la suerte o al destino; a ambos o a ninguno.
Quizás algún día lo haga, a lo mejor vaya solo y cierre el candado y tire la llave, da lo mismo.

martes, 30 de junio de 2015

El primer domingo

El domingo en la noche iba caminando por Eyzaguirre para mi casa, después de haber estado con las chiquillas un rato que se hizo poco. Estaba todo súper oscuro, lo único que se podía encontrar eran unos pocos autos que pasaban con las luces prendidas iluminando lo poco que podían. Me di cuenta que la luna ya no estaba tan grande como cuando la había visto cinco minutos atrás, sin embargo, mantenía la tonalidad nocturna con la luz a través de las palmeras. Al final esa fue una noche en la que descubrí las cosas en las que fijarse; los errores, las fallas, que es súper importante, siempre con las ganas de que sea para bien, siempre con ganas, eso es todo. Yo creo que no hay nada más importante que fijarse en las cosas, pensarlas, y no valoro nada más que pensar, que pensar las cosas; y si de repente no hay concordancia en las formas de ser, en las formas de pensar y en las formas de hablar, está bien. Yo por mi parte, voy a seguir pensando la forma como poder decir cada cosa que quiera, porque al final así soy no más, así que eso es todo.
Seguí caminando por esa parte que queda cerca de la casa de la Michelle. Siempre me ha gustado, siempre he tratado de sacarle fotos aunque nunca haya encontrado una buena. Me iba acercando al colegio en el que estuve toda la media. A veces pienso que ese es un lugar o un espacio diferente en Puente Alto, por el suelo, por el camino de adoquines, por las casas, por los árboles, por el pasto, por todo. No sé si esas cosas producen una atmósfera antigua o uno se transporta, qué se yo, pero es muy bacán.

martes, 9 de junio de 2015

Camino a mi casa

Iba caminando por Clavero, sintiendo el primer sol de invierno, ese que te deja sentir el frío propio de la estación, aún sin perder protagonismo. Afuera de una casa estaban dos señoras conversando apoyadas de la reja, con las bolsas de pan en la mano y con los huevos para la once. En la casa siguiente me di cuenta que esas rosas siempre están igual, con los mismos colores y con la misma pose; por un segundo dudé si eran verdaderas, luego recordé que en mis días de colegio sacaba flores para guardar los petalos en algún libro para poder conservar el color y el olor. A cada tanto levantaba un poco la vista para mirar el cielo a través de las ramas de los árboles que hay por acá, esos con hojas burdeos y bien frondosos, así como el que está al costado de mi casa. Me quedé pegado todo el camino mirando el color morado del cielo; lo miré porque sabía que no dudaría mucho, porque esas combinaciones de colores se dan en momentos precisos, así que lo miré todo el rato, fijándome cómo el sol poco a poco se escondía y el cielo se iba oscureciendo, a veces mostrando espacios con tonos naranjos o azules. Me puse a pensar en cuánto tiempo se demoraría en cambiar de color, cuánto pasaría hasta que ya no fuera morado, hasta que se hiciera de noche, hasta que me di cuenta que en momentos como ese uno no puede dejarse llevar por tantas cosas más que lo que entra a uno por las sensaciones, así que seguí caminando fijándome en cada cosa que se cruzaba, sin despegar la vista de las cosas.

lunes, 18 de mayo de 2015

Desvaneciéndome dentro de ti

Quiero tomar la mano dentro de ti,
quiero respirar la verdad.
Te miro y no veo nada,
te miro para ver la verdad.
Tú vives tu vida,
entras en la sombra,
te desharás y regresarás.
Una clase de noche en tu oscuridad
Colorea tus ojos con lo que no está ahí

Desvanecerse dentro de ti
Es extraño que nunca lo supieras
Desvanecerse dentro de ti
Creo que es extraño que nunca lo supieras

La luz de un extraño avanza lentamente,
el corazón de un extraño sin hogar
Pones tus manos en tu cabeza
y entonces las sonrisas cubren tu corazón

Desvanecerse dentro de ti
Es extraño que nunca lo supieras
Desvanecerse dentro de ti
Creo que es extraño que nunca lo supieras

Desvanecerse dentro de ti
Es extraño que nunca lo supieras
Desvanecerse dentro de ti
Creo que es extraño que nunca lo supieras
Creo que es extraño que nunca lo supieras

Las cosas no deberían ser así

Me he dado cuenta que ha sido necesario aprender a sostenerme solo; a sentirme triste solo, a ponerme contento solo, a tener miedo solo, a mamármelas solo, a pensar solo, a conversar solo, a estar solo. No ha sido de la mejor manera, ya que ha sido a punta de no querer, de no sentirme bien, pero ahora siento que he aprendido a mantenerme solo. Para eso nos tenemos a nosotros mismos, creo, para contar con uno mismo, o sino para qué. 

17 de Mayo

Muchas veces me sentí sobrepasado por alguna situación en particular y, cuando eso pasaba, me bajaba del metro y me iba caminando a mi casa, hablando en voz alta, ensayando las formas como diría cada cosa que pensaba. A veces me fijaba en los elementos paraverbales, subiendo el tono de voz para enfatizar algunas ideas y palabras. Sin embargo, cuando llegaba a la casa, saludaba a todos, subía a mi pieza, tomaba el teléfono y escribía un mensaje, "hola". Hasta ahora nunca he dicho todas esas cosas que he ensayado, hablando en la calle me desahogo y me quedo tranquilo.

domingo, 3 de mayo de 2015

El estado actual

Si hace algunos meses sentía que cada cosa que pasaba, cada encuentro o conversación, era muy importante o trascendente, ahora todo es muy diferente, ya que todo pasa y pasa y da lo mismo, no siento que esté en un momento particularmente importante.

miércoles, 29 de abril de 2015

Dos días de verano

Entonces me quedé ahí, sentado mirando la curvatura que se hace al fondo, en el horizonte, cuando uno mira la línea divisoria entre el cielo y el mar, y alcancé a ver un poco de tonalidades rosadas y anaranjadas, eran los colores del ocaso. Pensaba en cuántos días hubiese querido estar ahí, también pensaba en la espuma que se hacía cuando la ola llegaba a la orilla y el agua desaparecía en la arena. Pensaba en las marcas que dejan las pisadas en la arena y también en lo poco que duran esas marcas cuando son alcanzadas por el agua. Eran dos meses solamente y yo ya sentía que era una vida entera juntos.

jueves, 23 de abril de 2015

Qué hacer, cómo saber

Pucha que pena las vueltas que da la vida. Qué fome pensar que quizás en dos años más uno quizás no estará como ahora, que habrá cosas de las cuales no querrá hablar, que tendrá fotos que no querrá que nadie vea o palabras que preferirá no volver a leer.
Pero también es súper fome estar viviendo todos los días preocupado de medirse y de no hacer cosas que, posiblemente, en dos años más nos complique la vida.

lunes, 20 de abril de 2015

Recuerdos de marzo saltando a abril

Yo sabía que todos los días pasaría por ahí. Las primeras semanas, antes de poder levantar la mirada, ya se me mojaban los ojos. ¿Qué habrá estado haciendo él? Nunca supe realmente cómo iba a poder contener todo. A veces lo único que quería era quedarme dormido y que pasaran cuarenta y ocho días y despertara. Escuchaba la canción y lo único que entendía era que decía "y hay que salir a dar la cara". Nada más. 
Una de las cosas que me gustaba hacer esos días era bajarme una o dos estaciones antes, generalmente en Las Mercedes, y venirme caminando a la casa, escuchando la canción que estuviera en sintonía con el momento. A veces era samoriseva, otras veces era houdini o miss you. Incluso una vez me bajé en Protectora, y me vine caminando por entremedio, por donde están esas casas bonitas, pensando en cómo hubiese sido si yo viviera ahí. La decisión de bajarme en esa estación estuvo marcada por dos cosas, una muy clara y precisa, y la otra no tanto. La primera es que ese día había mucha neblina, era tan bacán que las luces de las calles se veían difuminadas por el agua flotante, con suerte se veía un punto brillante entre medio de los árboles que parecía ser la Luna. La otra razón era porque no sé si no quería llegar a mi casa o si quería llegar a otro lado. Igual estuve cerca de la plaza central de la Ciudad del Sol, parece que tiendo a repetir los lugares.
No pudo ser de otra forma, y acordándome pienso que tampoco lo hubiese querido. 

domingo, 5 de abril de 2015

martes, 17 de marzo de 2015

1:02

La verdad es que uno dice cosas pensando en que nunca van a pasar. Por eso uno escupe al cielo. Pero cuando uno tiene la sensación de que las palabras se hacen realidad, entonces siempre se opta por el silencio.

domingo, 8 de marzo de 2015

Lo que quieras

Si quieres silencio
yo me callo
Si quieres que te hable
te cuento una historia
Y su yo si te quiero
entonces tú qué haces?

viernes, 6 de marzo de 2015

Mejor pegado al suelo

Tengo miedo de que, de un día para otro, desaparezcas y no te vea nunca más. Así que lo único que te pido es que me avises con anticipación, para comprar una cadena y unas correas, y puede que la gotita igual, para amarrarte por todos lados. O también para prepararme.

sábado, 14 de febrero de 2015

Y tengo mucho más

"Yo en el corazón tengo una canción que nunca cesa. Y en mis manos abiertas tengo caricias que viajan con el viento a tu rostro. Tengo una voz que se afina cada vez que te pronuncia y una boca que sonríe luego de nombrarte. Tengo un pensar que te involucra, y un deseo que cumplir. Tengo un sueño y tengo la sensación de que puedo estar para ti pase lo que pase. Tengo un montón de cosas más, mínimas y tímidas, que te iré mostrando mientras más cerca esté de ti. Sin comprometer mis espinas, te abrazo como un puerco espín por la parte blanda. Te doy mi corazón por la parte redonda. Tengo un mundo bajo la piel y tengo las ganas de que reines allí. También tengo la poesía que me inspiras y la manía de quererte para ya.
Tengo un amor que se mide y que te elige sin disimulo y sin desvarío. Te doy todo lo que tengo aunque sea poco lo que tenga. Te doy porque quiero darte, porque amo hacerlo y amo la manera en que recibes lo que te doy."

martes, 3 de febrero de 2015

3 de febrero

Hoy es tres de febrero y así estoy. Si antes me preguntaba porqué la gente se vuelve menos expresiva o más insensible, ahora ya no hay dudas sobre aquello. Siempre me convencía de que quizás podría evitar estas cosas, ponerme de cierta manera o adquirir ciertas actitudes, pero me doy cuenta que no se puede hacer nada. Así es como estoy ahora, con menos ganas de ganar, con menos miedo de perder. 

sábado, 24 de enero de 2015