sábado, 24 de octubre de 2015

Sábado 8 de febrero, 2014

Dos o tres días atrás se había ido de vacaciones a la casa de su tía, en el litoral central. No sabía qué me pasaba, estaba tan inquieto, tan descontrolado, no podía contener la pena que me daba no poder vernos esos días. Esa fue la primera vez que dejamos de vernos desde que nos conocimos. Ese día llegaba de la playa y en mi casa se habían ido al sur; como siempre yo me quedé en la casa solo. Le dije que se fuera a quedar esa noche, le pedí que en cuanto llegara a su casa se fuera a la mía, le dije que haríamos pizza y veríamos una película. Esa tarde ordené mi casa, y antes de juntarnos en Las Mercedes, pasé a comprar las cosas que me faltaban, la masa, queso y jamón. Llegó como media hora tarde, pero no importaba. Nos saludamos y le pregunté si prefería irse en micro o mejor nos íbamos caminando a mi casa, que nos demoraríamos como 25 minutos pero que a mi me gustaba caminar hasta mi casa. Nos fuimos caminando, conversando, él contándome cosas de sus mini vacaciones y yo calmando las ansiedades. Llegamos a mi casa y nos pusimos a preparar la pizza. Cuando estaba lista nos sentamos en el sillón grande y elegimos una película de Netflix. Vimos Bastardos sin Gloria, porque yo nunca la había visto y porque me dijo que era muy buena. Después de terminar de comer y mientras seguíamos viendo la película, nos acomodamos en el sillón y nos recostamos para poder abrazarnos un poco. Yo estaba feliz. Creo que después vimos Beginners, aunque no sé si eso fue ese día u otro, pero de cualquier forma, cuando terminó la película mentí y le dije que tenía sueño, para que nos fuéramos a acostar. De esa noche me acuerdo de todo, me acuerdo que al otro día cuando despertamos bajé a la cocina y le llevé sandía para el desayuno, y melón calameño para mí, me acuerdo que nos levantamos muy tarde y que almorzamos fideos con crema de champiñones y choclo, eso lo preparé yo y le gustó. Me acuerdo que no fuimos a su casa, que nos quedamos el domingo entero en la mía y que también se quedó a dormir. Quizás esa segunda noche vimos Beginners y no la primera. Me acuerdo de todo, de los días previos y los días que siguieron, de lo que hice, de los mensajes que le mandé, de las películas que vimos y lo que hicimos.
Esos días que estuvo en la playa me quería morir, nunca había extrañado tanto, y ahora pienso que no sé qué voy a hacer, también me quiero morir.

martes, 6 de octubre de 2015

6 de octubre

El día estuvo nublado hasta que se enteraron de mi historia, a eso de las ocho de la tarde, y entonces el sol, como si al fondo de todo lo gris, mostrara que hubiese un final menos triste. Igual puede ser que la idea haya sido que me diera cuenta que hay que mantener los ojos abiertos, porque yo caminé todo ese rato mirando fijamente el cielo, justo arriba de las casas del final de la calle, pero no sé cómo de un momento a otro ya no estaba tan brillante ni tan vivo. Y entonces la gracia ya pasó, eso que fue tan llamativo de pronto no lo es. Por eso me cuesta tanto dormir, pienso que si cierro los ojos todo cambiará y las cosas no estarán ni serán como eran hace un segundo atrás.