Hoy podría ser el último día de un año que está por acabar, pero también puede ser la puerta de un nuevo año que está a punto de comenzar. La forma como viviremos depende de cómo vemos las cosas.
Podría pensar en las tantas cosas poco agradables que viví este último tiempo, y pensar, por ejemplo, que escribir sobre todas estas cosas no tiene mucho sentido. Sin embargo, podría pensar en todos los buenos momentos (aunque sean pocos) y darme cuenta que debería ser la persona más feliz del mundo. Bueno, creo que la forma como debiéramos hablar sobre nuestros recuerdos es incluyendo los buenos y los malos momentos. La idea es que no nos hundamos en un abismo de sensaciones negativas y sentimientos angustiosos, pero tampoco podemos flotar y saltar entre las nubes de las fantasías.
Me he sentido en la punta de la montaña rusa de la felicidad, pero también he sentido el viendo golpeándome fuerte la cara porque caigo como si me fuese a estrellar al suelo. He sentido que mi alma se parte y que no podré juntar las partes nuevamente, pero también me he sentido tan completo que por momentos no he necesitado nada más que a mí mismo. Me he sentido indestructible y capaz de lograrlo todo, pero de hecho no he logrado todo lo que he querido. Todo igual, un poco de lo bueno y un poco de lo malo.
En realidad todos queremos sentirnos bien, pero ¿cómo sabríamos que nos sentimos bien si no tenemos esos momentos malos para comparar? Necesitamos esto, necesitamos pensar sobre todo, necesitamos sentirnos mal, necesitamos caer en un abismo y necesitamos también ser capaces de darnos cuenta de donde estamos y a donde queremos estar.
En un año leeré esto y me dará vergüenza, pero no importa, me daré cuenta que crecí un poco, que cambié, que viví.
lunes, 30 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Sabotaje
No sé lo que pasa por mi cabeza pero que cada vez que siento que algo va bien, me saboteo a mi mismo. No es sólo que crea que no lo merezco, sino que comienzo a preguntarme si en realidad esto es lo quiero, si en realidad esto es lo que estaba buscando, o si seré capaz de mantenerlo conmigo.
No hay peor cosa al conseguir algo que sufrir el peligro de perderlo. No sé si lo que estoy diciendo está bien o está mal, pero es lo que siento. Tengo miedo de conseguir cosas y luego perderlas, porque la frustración es mucho mayor cuando te das cuenta que no fuiste lo suficientemente bueno ni lo suficientemente capaz para sostener las cosas que quería.
En este mimo momento, desde hace unas semanas, comencé a sentir una gran esperanza de que podía conseguir algo, y que estaba mas cerca que nunca de lograrlo; sin embargo hoy estoy pensando en no hablar y en ponerme barreras, limitándome a actuar como querría por miedo a fallar una vez más, pero la verdad es que sigo queriéndolo, y no sé cuándo más pueda soportar.
No hay peor cosa al conseguir algo que sufrir el peligro de perderlo. No sé si lo que estoy diciendo está bien o está mal, pero es lo que siento. Tengo miedo de conseguir cosas y luego perderlas, porque la frustración es mucho mayor cuando te das cuenta que no fuiste lo suficientemente bueno ni lo suficientemente capaz para sostener las cosas que quería.
En este mimo momento, desde hace unas semanas, comencé a sentir una gran esperanza de que podía conseguir algo, y que estaba mas cerca que nunca de lograrlo; sin embargo hoy estoy pensando en no hablar y en ponerme barreras, limitándome a actuar como querría por miedo a fallar una vez más, pero la verdad es que sigo queriéndolo, y no sé cuándo más pueda soportar.
viernes, 20 de diciembre de 2013
sábado, 7 de diciembre de 2013
2:22 am
Me acabo de dar cuenta que no estoy viviendo mi vida, digo, no estoy viviendo la vida que quiero vivir. Las historias que cuento no son las que realmente quisiera contar, y sin embargo aparento orgullo por ellas.
La verdad es que no sé de qué otra manera podría ser, tampoco soy esa clase de personas que puede darse el lujo de elegir la vida que quiere vivir o de decidir qué cosas serán futuras historias que contará en una plaza sentado junto a una nueva persona que se aparece en su vida. No sé qué clase de persona soy, y eso es extraño.
Sé que soy la única persona que estará conmigo hasta el final de mis momentos, sin embargo no me considero una buena compañía para mí. No me conozco bien y no sé qué es lo que estoy buscando o lo que estoy esperando.
La verdad es que no sé mucho.
La verdad es que no sé de qué otra manera podría ser, tampoco soy esa clase de personas que puede darse el lujo de elegir la vida que quiere vivir o de decidir qué cosas serán futuras historias que contará en una plaza sentado junto a una nueva persona que se aparece en su vida. No sé qué clase de persona soy, y eso es extraño.
Sé que soy la única persona que estará conmigo hasta el final de mis momentos, sin embargo no me considero una buena compañía para mí. No me conozco bien y no sé qué es lo que estoy buscando o lo que estoy esperando.
La verdad es que no sé mucho.
Ride, Lana del Rey.
"Who are you? Are you in touch with all of your darkest fantasies? Have you created a life for yourself what you can experience them? I have.
I am crazy, but i am free."
I am crazy, but i am free."
miércoles, 27 de noviembre de 2013
viernes, 22 de noviembre de 2013
Un viernes por la noche y tu recuerdo aparece
Hoy te recordé, y junto con tu imagen evoqué todo lo que te acompañaba. Tu cara y tu cuerpo entero, tu voz y tu mirada.
Hoy te recordé, y junto con tu recuerdo vino una pregunta a mi mente: ¿Cómo me lo creí?¿en qué minuto me sentí tan capaz de tenerte y retenerte?
Hoy te recordé, y ya no entiendo en qué momento pensé que podía ser posible, en qué momento me abrí tanto a la posibilidad de que algo así fuese real.
La verdad es que fui honesto, y no sólo contigo, sino que también conmigo. En ningún momento dude en dar un paso, con toda mi inseguridad y nerviosismo, con todos mis errores y defectos. Por única vez dejé que mi interior rompiera la imagen fuerte que proyectaba, sintiéndome verdadero y vulnerable, pero no funcionó. El mundo requiere armaduras, los hombres necesitamos escudos para vivir, y por más que me rehúse a estar de acuerdo con eso, la experiencia me dice que así es.
Hoy te recordé, y junto con tu mirada, sentí la mentira, la decepción y la desolación. Ya no queda nada, ni siquiera la enseñanza, porque hoy vuelvo a caer.
Hoy te recordé, y junto con tu recuerdo vino una pregunta a mi mente: ¿Cómo me lo creí?¿en qué minuto me sentí tan capaz de tenerte y retenerte?
Hoy te recordé, y ya no entiendo en qué momento pensé que podía ser posible, en qué momento me abrí tanto a la posibilidad de que algo así fuese real.
La verdad es que fui honesto, y no sólo contigo, sino que también conmigo. En ningún momento dude en dar un paso, con toda mi inseguridad y nerviosismo, con todos mis errores y defectos. Por única vez dejé que mi interior rompiera la imagen fuerte que proyectaba, sintiéndome verdadero y vulnerable, pero no funcionó. El mundo requiere armaduras, los hombres necesitamos escudos para vivir, y por más que me rehúse a estar de acuerdo con eso, la experiencia me dice que así es.
Hoy te recordé, y junto con tu mirada, sentí la mentira, la decepción y la desolación. Ya no queda nada, ni siquiera la enseñanza, porque hoy vuelvo a caer.
Lo mío es sólo mío
Tú no sabes nada, incluso si te dijera todo, quedarías en un ínfimo porcentaje de conocimiento sobre mí, porque las historias se cuentan, son textos que se leen al pie de la letra, pero los sentimientos no se traspasan, no se entienden. Tendría que llorar de nuevo, tendría que reír contigo para que comprendieras un poco, y aún así me mirarías desconcertado. Por eso, mejor no hablemos, que seguiré como estoy, callado y silencioso, porque podría decirte mil cosas, pero las lágrimas ya se secaron, ya están en el suelo, quizás se esfumaron, quizás llegaron al mar, no sé. Quiero que entiendas que no es sano volver a donde todo nació y murió de manera tan intenta y efímera.
Insisto, las lágrimas ya se secaron, pero el corazón no se recompone, día a día está muriendo, como todo alrededor.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
23:59
Así se resume lo que llevo de vida, nada completo, nada hasta el final.
Me costaría decir si estoy en el holocausto de algo o si estoy comenzando otra cosa. La verdad es que cada final trae consigo inherentemente el inicio de otra cosa, pero no se percibe muy bien, porque los finales son más intensos que los inicios, y son muy claros además. Uno se da cuenta que algo está terminando porque todo te recuerda a lo que se fue, te lo indica el ambiente, tu corazón, tus pensamientos y tu respiración. En cambio el inicio de las cosas es muy difuso, nunca recordamos realmente cuándo comenzó todo.
Pero bueno, no creo que existan vidas completas, si lo existieran no habría búsqueda ni inquietud, no habrían inicios ni términos. Esa es mi esperanza, porque sé que con el aliento de lo nuevo probablemente pueda disipar el humo del fuego viejo que se apagó, aunque el olor quede ahí, en el aire.
Me costaría decir si estoy en el holocausto de algo o si estoy comenzando otra cosa. La verdad es que cada final trae consigo inherentemente el inicio de otra cosa, pero no se percibe muy bien, porque los finales son más intensos que los inicios, y son muy claros además. Uno se da cuenta que algo está terminando porque todo te recuerda a lo que se fue, te lo indica el ambiente, tu corazón, tus pensamientos y tu respiración. En cambio el inicio de las cosas es muy difuso, nunca recordamos realmente cuándo comenzó todo.
Pero bueno, no creo que existan vidas completas, si lo existieran no habría búsqueda ni inquietud, no habrían inicios ni términos. Esa es mi esperanza, porque sé que con el aliento de lo nuevo probablemente pueda disipar el humo del fuego viejo que se apagó, aunque el olor quede ahí, en el aire.
domingo, 27 de octubre de 2013
Madrugada
No puedo ser real, porque no sé quien soy.
En mi búsqueda me encuentro con todo, menos conmigo.
He ahí mi carencia, mi aflicción.
sábado, 21 de septiembre de 2013
viernes, 6 de septiembre de 2013
Blas Roa
"No te he visto partir
porque jamás tus pies eso quisieron
fue tu corazón un reloj pausado
un beso detenido en el cielo
y una carta de adiós en blanco.
Fue tu piel un solo de violín
cuando el día caía herido
en su grito naranja de las seis.
Además de los letargos en lágrimas
fue tu mirada la sombra del sol
y tu mano agitándose triste
con ganas de no irse sin mi.
Mas yo, que sin embargo me quedo
voy al plus ultra de nuestro adiós
y nos observo callado en la banca
frente a la casa del boticario
tras la plaza de glorietas estáticas
y veo a dos seres que ya no son nosotros.
No te he visto partir , y sin embargo
envejecemos en la despedida
con arrugas repujadas por la miseria
de un amor que duele y fastidia
de tus ojos que mueren abiertos
de mis manos que pintan nada.
No es amor lo que nos ponemos
ni es ropa la que llevamos.
Y esa maleta que cargas
es por ahora una nube de ideas
un camino que no lleva al pasado
un recuerdo que tratará de ahogarse
en la pecera de brea de tu soledad
y ya no seré yo la foto de tus mañanas
ni la caricatura
ni la sombra de lo que fui en ti.
Seré a luz de un gas de neón apagada
inútil e inverosímil
como la cuerda de un arpa
tras el cristal de un museo...
Y al salir viva del recuerdo aglutinado
del que una vez fuiste víctima
olvidarás mis pestañas
oxigenarás la expectativa
crecerás como la hierba virgen.
Y aún así, a fuerza de recordar
no sabré lo que es verte partir."
porque jamás tus pies eso quisieron
fue tu corazón un reloj pausado
un beso detenido en el cielo
y una carta de adiós en blanco.
Fue tu piel un solo de violín
cuando el día caía herido
en su grito naranja de las seis.
Además de los letargos en lágrimas
fue tu mirada la sombra del sol
y tu mano agitándose triste
con ganas de no irse sin mi.
Mas yo, que sin embargo me quedo
voy al plus ultra de nuestro adiós
y nos observo callado en la banca
frente a la casa del boticario
tras la plaza de glorietas estáticas
y veo a dos seres que ya no son nosotros.
No te he visto partir , y sin embargo
envejecemos en la despedida
con arrugas repujadas por la miseria
de un amor que duele y fastidia
de tus ojos que mueren abiertos
de mis manos que pintan nada.
No es amor lo que nos ponemos
ni es ropa la que llevamos.
Y esa maleta que cargas
es por ahora una nube de ideas
un camino que no lleva al pasado
un recuerdo que tratará de ahogarse
en la pecera de brea de tu soledad
y ya no seré yo la foto de tus mañanas
ni la caricatura
ni la sombra de lo que fui en ti.
Seré a luz de un gas de neón apagada
inútil e inverosímil
como la cuerda de un arpa
tras el cristal de un museo...
Y al salir viva del recuerdo aglutinado
del que una vez fuiste víctima
olvidarás mis pestañas
oxigenarás la expectativa
crecerás como la hierba virgen.
Y aún así, a fuerza de recordar
no sabré lo que es verte partir."
domingo, 21 de julio de 2013
Sigo sin alternativa
Cuando dices que nadie está obligado a enamorarse de nadie, y que nadie puede ser forzado a sentir cosas por otro, pienso inmediatamente que es una completa mentira.
Es cierto que no me obligaste a enamorarme profundamente de ti, no me apuntaste con una pistola, pero me encañonó tu mirada. No hay nada más irresistible que tu mirada, nadie puede negarse a eso.
Nunca sentí una presión encima de mí que me hiciera quererte, pero sentí tu mejilla, cuando nos saludamos; sentí tu mano, cuando sin querer se rozaban con una suerte de nerviosismo y necesidad mutua de tocarnos, y de comprobar que estábamos juntos, aunque ahora sé que fue sólo un momento; sentí tu pecho, justo antes de sentir tus labios, cuando la tensión entre nosotros y el deseo del primer beso explotó y no pudo más, no pude más.
Insisto, hay quienes obligan a otros a enamorarse y a amar. Tú no me diste otra alternativa, cuando me miraste supe que no había opción. Pude correr, pude arrancar y evitar todo, pero lo cierto es que junto con la obligación de enamorarme, estuvo siempre la invitación a hacerlo, y fue errático mi actuar, pero fue.
viernes, 28 de junio de 2013
28 de Julio
Mi felicidad no es más que el vapor de un café, que aparece de la superficie y se mueve libre, atravesando mis ojos. No tiene forma, no se puede tocar, cuando quiero sostenerlo se me va de las manos y desaparece.
Mi felicidad no es más que el vapor de un café, que desaparece cuando disminuye el calor de la taza, disipándose entre el aire, sin que mis ojos puedan seguirlo. Sólo queda la reminiscencia de que fue y ahora no lo es.
Mi felicidad no es más que el vapor de un café, que desaparece cuando disminuye el calor de la taza, disipándose entre el aire, sin que mis ojos puedan seguirlo. Sólo queda la reminiscencia de que fue y ahora no lo es.
domingo, 5 de mayo de 2013
Esperanza Asesina
Camino por la calle solo, sin más que un viento en contra que me pega con la realidad en la cara, como si estuviera burlándose de mi desdicha. Camino, y pienso en mi soledad, y mi ausente compañía, ¿dónde estará la mitad que me falta?¿dónde se encontrará mi complemento perfecto? Por un instante mi soledad parece tranquilizarse, lamentablemente bajo el efecto que produce esa esperanza engañosa, incierta y embustera. De pronto la esperanza se transforma en la asesina de mi vida, que me mata a cada instante haciéndome creer y sentir que necesito otra cosa, o a otra persona para sentirme completo. Quizás no todos necesitamos a otros, quizás en nuestra soledad no necesitamos a nadie, quizás nuestro sentir es el resultado del anhelo de cosas que simplemente no nos pertenecen, y que nunca nos corresponderán.
jueves, 7 de marzo de 2013
Luna
Me siento a contemplar todo lo que he hecho con una esperanza ilusa e inocente que añora el pasado, ese que nunca fue. En la noche, el momento más nostálgico de la jornada, ese en el que todo acaba sin remedio, miro la ventana, la que me muestra la Luna, la misma que ve él a través de la suya. Ese siempre fue el problema, mirábamos la Luna de diferentes lugares, nunca fue nuestra Luna, sino la suya y la mía. Tranquilidad. Todo parece tan igual a como era antes, un poco de cariño por mi parte, mucha indiferencia de parte de él, con la medida exacta de fantasía que hacía que yo sintiera como si fuese posible que todo funcionara, como ahora, pensando que todo cambiará y volverá a ser como fue.
Apago la luz, por lo menos en la oscuridad no veo qué tan mal están las cosas, y no veo tampoco que alrededor de mi todo sigue igual, no mucho ha cambiado. Lamentablemente la oscuridad esconde consigo mis mayores miedos, y me muestra la Luna más brillante que nunca.
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