Mientras otros disfrutan, yo me agobio por el inminente final. ¿Acaso no puedo, simplemente, dejar de pensar por un momento? En este momento me doy cuenta que ser yo no es fácil, digo, ser como soy; pero, ¿alguien sentirá que es fácil ser como es?
Me quedo paralizado, me quedo congelado, no sé qué hacer, pienso demasiado, no pienso nada, sufro y no me permito nada. ¿Hasta cuándo?
No puedo evitar que pensamientos desagradables y nada beneficiosos me vengan a la cabeza cada noche cuando pienso en ti y en mi vida, en que quizás hay una regla en mi vida y es sabotearme, calentarme la cabeza pensando pura mierda y no llegando nunca a nada.
Esto se acabará, lo tengo claro, simplemente no quiero que eso pase. ¿Cuándo podré sentir la satisfacción de que algo que quiero se está desarrollando como me gustaría?
Pues, hoy está pasando eso y mi tonta tendencia a cagarme la cabeza con preguntas sobre el pasado y el futuro me destruyen.
No sé qué hacer, perdón.
No sé qué hacer, perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario