Comencé a recordar unos momentos que viví hace no mucho tiempo, en un día que era verde y celeste, cuando sentí eternidad, esa sensación de haber nacido para vivir momentos como esos.
Yo estaba medio inquieto, mirando para todos lados y acomodándome porque no quería que se notara mi extrañeza, porque antes habían pasado algunas cosas, pero en realidad estaba demasiado tranquilo y seguro, además de muy muy feliz. Yo tenía la certeza de que ese momento lo guardaríamos los dos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario