sábado, 26 de abril de 2014

Un niño errático

Había una vez un niño que generalmente no se equivocaba en las pruebas, que siempre le daba las respuestas correctas a los profesores y que siempre llegaba con buenas notas a la casa. Sin embargo, había cosas en las que el niño prácticamente no sabía qué hacer, por ejemplo nunca aprendió a decir sus sentimientos correctamente, no sabía cómo abrazar a su papá para hacerle saber que lo quería y no sabía cómo hacer amigos ni mucho menos cómo mantenerlos.
Así se pasó toda la vida, hasta que creció y se dio cuenta que ser brillante no le serviría si tenía un corazón errático y una mente congelada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario