sábado, 15 de marzo de 2014

Relatos de una noche apagada

Acompañé a la Marce porque se quería ir, había visto algo que nunca debió ver. Le dije lo que pude porque en realidad no sabía bien que decirle, yo creo que cuando uno está triste no hay nada que puedan decirte para que se pase la pena, así que la abracé. Después la convencí para que no se fuera, así que nos devolvimos y me encontré con la Isi, me dijo que la esperara. Estaba super agitada porque estaba hablando con su ex, entonces yo la esperé. Al rato me agarró del brazo y me dijo "amigo, vamos". Estaba llorando. Llegamos donde la Cata y ahí nos empezó a contar todo. De ese momento yo recuerdo cosas super difusas, nada muy claro. Yo estaba en cuclillas escuchando lo que la Isi estaba hablando. Me dolieron las rodillas así que me paré, y me puse a mirar alrededor: ya estaba oscuro y había mucha gente, demasiada. Seguía mirando alrededor y me desorienté, no reconocí a nadie, se distorsionó un poco la escena y me comencé a angustiar. Sentía que todo estaba tan tóxico, tan contaminado con tanta mala energía, todos queríamos escapar de algo, todos queríamos olvidar cosas, cambiar cosas o nunca haber visto nada. Me arrodille para seguir hablando con las niñas y la Cata me mira y me dice: ¿y tú? Y no pude más, me puse a llorar, sin control; me sentí tan contenido todo el día, pero en ese momento vi que todos estaban mal y que yo estaba peor así que no aguanté y solté todo. Las chiquillas me abrazaron y me hicieron cariño, no necesitaba más, me dijeron que llorara, que no me aguantara nada porque se daban cuenta que estaba muy contenido con todo. No podía dejar de llorar. En un momento sentí que un compañero me dio un beso en la cabeza, y cuando me paré me dijo que él no sabía qué me estaba pasando pero que estuviera tranquilo, y yo seguía angustiado y desorientado, no sabía porqué estaba ahí. Ahora que recuerdo todo, y entre espacios blancos y negros en mi memoria, me acuerdo que me sentía tan raro, fuera de lugar, escapando de algo, queriendo apagarme por un rato, y me sentía rodeado de tanta gente y todos tan como yo, con tanta angustia y tantas ganas de escapar. Quizás es pura imaginación y yo creo que están todos igual o peor que yo, pero anoche lo sentí, miraba a mis compañeros y a mis amigas y todos tenían algo, y yo también y no pude aguantar.
Después de eso me fui a bailar con alguna de las niñas y ya todo se pasó.

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