Cuando uno va caminando por la calle, en general, no tiene conciencia de que va caminando por la calle, como si uno olvidara (o no tuviera conciencia) de que fuera uno mismo, pero uno mismo en serio, en sí mismo, uno. Pero la sensación cambia cuando uno pasa por al lado de una ventana o espejo y mira su reflejo y ve a alguien. Uno se ve a uno mismo, uno se ve a sí mismo; entonces, uno deja de caminar así como así y comienza a caminar como caminaría uno mismo. Porque cuando uno se mira al espejo no se mira así como así, se mira como piensa que es uno mismo. Es rara la cuestión, pero en serio uno cambia. Lo homologo a cuando uno adopta cierta actitud -distinta de la normal- cuando sabe que alguien lo está mirando. Yo creo que hay una diferencia sustancial entre quien uno es y quien uno cree que es. Es bien penca en verdad, porque yo creo que ambas ideas son indisociables, entre ellas hay un límite más teórico que práctico/pragmático. Pero bueno, suponiendo que existe tal diferencia, igual es difícil reconocerla. Cuando uno se mira al espejo, ve algo en sí mismo de lo cual generalmente no es conciente, uno se ve a sí mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario