Me dijeron que los recuerdos aguantan mucho, y que son buenos porque se pueden modificar a gusto del recordador. A veces uno decide editar la historia por gusto propio o por dolor propio. A veces uno prefiere dejar las cosas como fueron, o "como fueron". A veces dan ganas de no haber vivido, y otras de haber vivido pero no ser capaz de recordar. A veces uno vive recordando y otras veces vive recuerdos. A veces los recuerdos se transforman en las películas favoritas, esas que uno ve cada vez que puede incluso si hacen sentir mal. A veces uno hace latentes los recuerdos, y otras veces los recuerdos laten como momentos.
A veces uno olvida, y a veces uno decide no hacerlo.
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