Hoy fui al Bellas Artes y, en una exposición relacionada con el discurso de lo masculino a través del arte y la historia, encontré algunos escritos que me gustaron mucho, y que los guardo aquí para que no se pierdan por otro lado.
"... sino de cómo los conceptos de la masculinidad han dominado gran parte de las esferas políticas, ideológicas, sociales y económicas de nuestra historia. Así, de dominio del "padre" (hombre/Estado) es ejercido mediante la multiplicidad de poderes -la fuerza, la violencia, el lenguaje, la educación, la religión y el arte, entre tantos otros-, los que inciden en la construcción de la cultura, de la relaciones de género, de clase y la etnicidad.
Esta masculinidad, hegemónica, colonizadora y dominante, es puesta en cuestión a través de la confrontación de las identidades poliformas, la desarticulación de los contenidos patriarcales y de un modelo único de "ser hombre" que emerge de los procesos de colonización y sus alcances, así como de la vida republicana."
"La construcción social de lo masculino se ha definido en función de lo que no es, de su opuestos -como lo femenino o lo homosexual- en correspondencia a todo aquello que define el ser varón, como un objetivo y un deber, constantemente puesto a prueba y en permanente riesgo."
"La sexualidad constituye un símbolo de virilidad. Se trata de cómo a los hombres se les enseña a ser hombres como una unidad y un mandato (¡Hazte hombre!, por ejemplo), la socialización de su imagen, sus afectos, el lenguaje y el cuerpo en relación a sí mismos y a lo otros. Desde la obligación de "cumplir" en todo aquellos territorios donde la virilidad es cuestionada, la sexualidad masculina transforma el lugar desde el cual el hombre puede ejercer su dominio sobre la mujer. Es decir, es productora de relaciones de poder."
El espejo y el cuarto de baño, los espacios íntimos femeninos por excelencia, apelan a elementos terrenales y sensuales, transformándose en una especie de panóptico donde la mirada masculina vigila y castiga -aludiendo a Foucault- y el cuerpo se transforma en el elemento desde el cual se priva de libertad a la vigilada. Así, el sentido de la "mirada" se transforma en dispositivo para acentuar el deseo y satisfacer las pulsiones humanas -en este caso, la masculinas-, el locus (o lugar de control) del predador burgués que conquista y domina lo desconocido."
"La crisis de la masculinidad o el miedo a la pérdida del poder viril y su capacidad proveedora anunciará la desetabilización del orden heteronormativo, ya que a través de ella se transmutan e indeterminan los conceptos básicos de los códigos sexuales, la obligatoriedad de lo heterosexual y, por tanto, se replantean las nociones que sustentaban al régimen y la norma patriarcal."
"El Padre/Estado, la crueldad del patriarcado, genera artefactos violentos, domesticadores y creadores de desigualdades en el que los regimenes biopolíticos modernos domestican, sujetan y disciplinan los cuerpos/territorios, sexualizados, racializados y nacionalizados. Las transformaciones políticas de la modernidad tardía culminan en la transformación del ciudadano (a) en una vida que puede ser exterminada y anulada de concentración de lo gobiernos totalitarios.
La violencia es, así, el rasgo más distintivo de la política masculina, entendida ésta desde los usos disciplinarios que emprende el Estado para clasificar, normalizar, reprender, castigar y reformar. Lo que Foucault denomina la sociedad disciplinaria y el cuerpo como receptor de dichas disciplinas. El dolor provocado por el hombre contra el hombre, la muerte del hermano, la violencia infantil, la violencia de género (o de géneros), se transforma en un dolor voraz e implacable."

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